lunes, 27 de agosto de 2007

Loving Jack Bauer&Tony Almeida en 24 horas...

Una de las cosas de las que me verà conversar con mas frecuencia. Le cuento còmo fue que me volvì re adicta a la locura de Jack Bauer. O al menos intento explicar por què la primera versiòn de este blog tiene a Jack Bauer en foto....

Este es el primero de una serie de post donde contarè sobre las cosas de las que màs me veràn hablar acà.

Y todo comenzò con un muy buen amigo de mi etapa ultra Friends con el que aùn me llevo super. Ya me entenderà por què.

En esa època, tener Fox en Directv era poco menos que un sueño para incautos. Era un placer idem el cable: tenìa Friends a cualquier hora, pero de Fox ni el logo. Y por supuesto, sin eso, 24 era màs que un serial màs de los que daba el canal que yo no tenìa. Aparte, sì, lo admito: vi el Golden Globe que le dieron a la serie viendo por Friends (que no ganò!) y para mì sonò igual que si hubiera ganado Los Sopranos: a nada. Sip, el Kiefer se me hizo lindo, al Carlos Bernard debo haberlo visto de pasadita, pero la verdad, decir que le prestè atenciòn es mentir. Lo vi porque lo tengo anotado en una agenda donde yo solìa poner los ganadores de premios cada vez que me siento delante de la tele a ver cualquier premiaciòn.

Pero mi mejor amigo, fanàtico incurable de 24, se ocupò de contarme lo genial que era Mr. Bauer y su serial minuto-a-minuto adictivo. Tenès que verlo! Que es genial! que èsto, que lo otro! Pero caramba, esos cuentos sin posibilidad de verlos son gratos, pero hasta ahì.

Hasta que en el 2004, Directv finalmente se ocupò de hacer lo que tenìa que hacer: poner Fox en su parrilla. Igual necesitè unos meses antes que el canal en cuestiòn decidiera poner el serial de marras en su pantalla. Recuerdo claramente què vi de 24 por primera vez: una maratòn de la temporada tres que colocaron el dìa antes del estreno de la cuarta temporada. Debo haber visto esa noche (era un domingo, me acuerdo clarito) unos seis episodios màs el trozo que me vi de madrugada. Y la verdad, me interesò.

Bastaron unos cuantos episodios màs para enviciarme. Siete, en realidad, de la temporada cuatro. El dìa que me puse como loca de psiquiàtrico en Internet a averiguar quien demonios era Tony Almeida y por que todos los fans gritaron como desquiciados en el episodio en que apareciò de sorpresa (hoy uno de mis clàsicos de la serie) pues debì suponerlo. Estaba perdida.

Peor, aùn peor.... porque me acabè enamorando de Tony Almeida. Fue mi primer amor en 24, amor que aùn dura aunque tenga temporada y media sin verle la cara al muchacho. Y despuès vino el entender al pobre Bauer y bueno...el muchacho hizo lo posible por ganarse mi amor. Crèame, lo consiguiò. Le costò unos cuantos tiritos màs y verlo llorar como degenerado en el 1.24.

Habìa nacido la adicta loca a 24. Friends y su locura acababan de pasar de pronto a un segundo plano hasta que salieron por la puerta de atràs y sin aviso. Y yo de inocente que creì que despuès de Friends no me iba a volver adicta asì a màs nada.

Yo te aviso.

Despuès de eso vino lo siguiente en sucesiòn, no estoy segura què tan cronològica, pero bueno, ahì les va:

1. Las temporadas piratas en DVD. No me pregunte còmo pensaba verlas con una unidad CD player en las dos computadoras disponibles que tengo, el caso es que fue lo primero que comprè. Sin contar que una noche mi hermana se trajo un laptop de su oficina con unidad de DVD y, aparte de ponerle a funcionar Internet.....me echè la mamà de las amanecidas viendo pedazos de 24. No era lo mejor, pero conste que es una de las mejores amanecidas que me he dado en la vida.

2.La temporada tres vista en Fox. Unos cuarenta madrugones de cinco de la mañana para ver puntual el episodio a las seis de la mañana y doce mil vueltas para no salir nunca, jamàs, never, ever, antes de las siete. Lleguè tarde al trabajo màs de una vez, pero aùn recuerdo el madre ataque de impresiòn que me dio cuando vi el que aùn es mi episodio predilecto, que oh, sorpresa, no tiene nada que ver con Almeida y sì con Bauer. La muerte de Ryan Chappelle. Episodio 3. 18 si la memoria no me traiciona.

3. El DVD Player. Cuando ya el asunto pasaba de vicio semanal, de madrugones incluso el sàbado y de mini maratones con el cuñero de Fox, me decidì. Necesitaba un DVD player. Y sì, me di el gusto. Para eso trabajo, caramba.

4. Cansada de cambiar CD grabados piratas (idem me agenciè las tres primeras en esa versiòn) pos vino la primera gran decisiòn. Quiero un pt. DVD original. Me decidì en Noviembre y pedì mi cuestiòn por Mercado Libre con la proveedora que aùn cubre mis caprichitos hoy en dìa. Diciembre de 2005 y recuerdo el dìa que fui a buscar mi temporada cuatro porque esa tarde me encontrè con dos congèneres que se la pasan en Foro Warner idem que yo. Y yo de lo màs feliz con mi bolsa de papel con Mr. Bauer en ella.

5. De ahì....la loquera. Temporada tres que me saliò hiper cara, pero felicìsima porque podìa ver los adicionales que no estaban en el DVD pirata. Luego un rebajòn de Amazon se encargò de mi adicciòn y pasò las temporadas uno y dos.

6. Mi romance de amor odio con la quinta temporada. No me quiero ni acordar del bendito 5.13. Fue cuando supe que 24 podìa ser cruel. Y decididamente, no era Friends donde todo terminò fatal para mì, pero no se morìa nadie. Acà SI. Y en què forma. Còmo me deprimiò ese maldito capìtulo. Y no me quiero deprimir de nuevo!!!!!!!! Por què la producciòn de 24 matò a Tony? Sigue siendo algo incomprensible, pero en fin, ya me medio curè del asunto. Medio. Nada màs que medio.

7. Libritos. Llevo cuatro, los comentarè en algùn post sucesivo. Y la lista sigue. Ya hay cuatro en lista entre Noviembre y Enero.

8. Y el romance amor - odio tiràndole a lo ùltimo, de la temporada màs reciente. La verdad, màs odio que amor. El libreto pasò de pachucho màs de una vez.

Adorne la lista previa con fotitos bajadas, recortitos, revistitas caras compradas sòlo por 24 / Kiefer, que para los efectos es la misma historieta, un montòn de spoilers, y las horas de mi vida invertidas en genializarme en 24..........al ritmo del bendito remix ese de Van Buuren que he puesto, sin exagerar, en mi Ipod rosado....unas 200 veces. De a dos y tres diarias. No hay remix de diez minutitos màs ùtil que ese. Y eso sin contar los cinco mil quinientos y dele mensajes de 24la.net, pero ya alarguè mucho èsto, asì que tendrè que dejarle el cuento para otro dìa que ande sin oficio.

Charliciento y Christian......no sabìan lo que estaban haciendo. Los perdono, pero còmo sacaron al monstruo de mì, caramba. Esta historia continuarà. Seguro.

Saludos,

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