sábado, 1 de septiembre de 2007

My two Ipods - Hablando de Mùsica, primera parte

Mientras aguardo a que mi Pando se baje el màs reciente programa de Armin Van Buuren en la radio (uno de mis màs recientes intereses, que està en la mùsica electrònica. Quizàs me pegò de tanto escuchar el bendito remix de "The Longest day of my life de Van Buuren que no es màs que un remix del tema de la serie 24 y que a mì me sirve de despertador, reanimante en dìas oscuros anìmicamente y para caminar. Es simplemente, grandioso) Pues se me ocurre hablar un poco de mùsica, al menos por lo que escucho en mis dos Ipods.

Pues sì. Tengo dos, y no por acaparar. Le explico. El primero de ellos es un Ipod mini de 6GB en color rosa. Lo comprè usado, vìa Mercado Libre, a un tercio que vendìa el de la novia porque se habìan comprado un 30 GB vìdeo y no querìan tener dos. Lo tenìan a medio llenar y yo conservè una buena parte de esos temas; los que màs se parecìan a mi gusto y los que dejè despuès de que puse lo que màs me gustaba a mì. Me llevò semanas arreglarlo.

Lo malo es que 6 Gb no dieron para mi pasiòn musical, heredada ìntegra del lado paternal (no, mi padre no canta ni la loterìa. Adora la mùsica, pero no tocò nunca nada porque circunstancias familiares lo pusieron a trabajar desde muy temprano. Pero uno de mis tìos es cantante en una agrupaciòn canaria y un tìo, ya fallecido, hizo un montòn de acciones por las orquestas Juveniles en Tenerife) y bueno, aparte, soy una neuròtica perdida a la que le encanta oìr mùsica segùn el estado de ànimo que tenga encima. Asì que optè por irme a lo màs grande. Con mucha paciencia busquè, y encontrè, un Ipod de 80 Gb que es una de las cosas que màs cuido en la actualidad. Me costò un buen rato conseguirlo, el pago saliò de uno de esos trabajos free lance que hago para ganarme la existencia....y bueno, acà està al lado mìo, justo mientras escribo esta nota.

Sin embargo, soy incapaz de renunciar al Ipod Rosa. No sòlo porque me llevò un montòn de trabajo armarlo y ponerlo a funcionar, no es sòlo que al Ipod nuevo le falta un montòn de trabajo para ser algo que pueda escuchar en cualquier momento, no es sòlo que ante la inseguridad galopante propia de este paìs prefiero no arriesgar una inversiòn de un millòn de devaluados bolìvares. Sino que sus listas de reproducciòn tienen un orden y unas canciones que me recuerdan en muchos casos què pensè cuando las puse en el Ipod. Y es que en mì, la mùsica no es sòlo algo de lo que se es fans: a mì me sirve como màquina de recuerdos. De gente, de incidentes y de épocas de mi vida.

Siempre me hago un ocho cuando en cualquier encuesta que anda por ahì me preguntan sobre mi cantante y/o agrupaciòn predilecta. No sè, es fàcil decir que no me pierdo un episodio de 24 o Psych, pero si usted mira mi colecciòn o se da un vistazo a mi par de aparatos, no encontrarà un estàndar ni una preferencia particular que pase de uno o dos años.

Lo mismo deliro oyendo a Bono, Phil Collins o los Beatles (Manìa de este finde) que escucho la banda sonora de una telenovela de algunos años atràs, Corazòn Salvaje, que es el fondo musical que acompaña mi tecleo de esta nota. Hay canciones que tengo, simplemente, que son mi maquinita de recordar, aunque sonoramente sean una peste bubònica. (Sip, Soy culpable. Por ahì tengo horrores musicales de Ma. Conchita Alonso y peor, el de dos cantantes que en la època en que auditè una disquera eran desastres que en nùmeros significaron pèrdidas) Y algùn dìa me armarè de paciencia para darme una vuelta por alguna tienda de artìculos religiosos que incluya canciones de las que se ponen en Misa y encontrarè esas viejìsimas notas que eran parte de los dìas de colegio de monjas, hoy tan lejanos en el tiempo....mas no en mi memoria, cuyas letras, haciendo un esfuerzo mental, aùn puedo cantar. Si me pongo recuerdo màs de un tema de los que ensayàbamos misa a misa y semana tras semana.

Nada màs fàcil, pues, que recordar a travès de la mùsica, que haga posible las memorias, que su sonido lleve a años màs ingenuos y horas màs duras. Ya me explayarè sobre èsto. Lo dejo acà por ahora.

Saludos,

Reacciones:

1 comentario :

  1. Me diste la idea de ponerme a escuchar el CD que grabé con temas que me traen algún recuerdo. :)

    Ahora estoy escuchando el temazo de Santana y Rob Thomas "Smooth" que me recuerda a las vacaciones de hace dos años en Mar del Plata (hermosa ciudad de la costa argentina :)). Iba caminando por la playa una tarde y no sé dónde estaban escuchando este tema pero a todo volumen. Además de que siempre me pareció un temazoooo, dede ese momento me quedé con esa imagen y ahora cada vez que lo escucho es como si estuviera ahí. :)

    En este CD puse temas que estaban de moda en los años 90, cuando yo estaba en la escuela primaria y secundaria. Hay temas que se bailaban en las fiestas, otros que me hacen acordar a compañeros que los cantaban siempre... Lo interesante es que a muchos de esos compañeros hace años que no los veo pero el recuerdo siempre queda. :) Hace años que no veo a Cynthia, una compañera de la secundaria, pero "Wonderwall" de Oasis es y va a ser siempre SU tema porque era la fanática de Oasis que siempre cantaba ese tema cuando le preguntaban qué era Oasis.

    Me encanta este post!!! :) Lo bueno es que cada uno puede tener una historia distinta con la misma canción. Y ya que no se puede volver a esa época porque no hay una máquina del tiempo, por lo menos podemos revivir esos momentos por un ratito. :)

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