lunes, 10 de diciembre de 2007

De còmo tener una càmara neuròtica y no morir en el intento de sacar una foto con ella...


Normalmente, para la gente cuerda, o para los que pretendemos al menos la gran mayorìa del tiempo ser cuerdos, los artefactos electrònicos (lèase acà computadora, càmara, Ipod, MP3, celular, o lo que sea), se supone que son eso: aparatos electrònicos impersonales, màs muertos que un clavo en una puerta, y que sòlo funcionan cuando uno los medio aprende a manejar.

Y si uno es, como yo, de esos adictos a los corotitos electrònicos (acà ando, por ejemplo... de lo màs feliz probando un MP4 de esos que no tienen un cipote que ver con mis bebès hijos de la creatividad de los chicos de Steve Jobs y Apple (lèase, Ipods pero que igual retò mi capacidad de comprensiòn tecnològica hasta que un cuarto de hora de estudio del manual tècnico màs pèsimamente escrito que he visto en mi pt. vida, dio efectos. El aparatito me cayò del cielo....digo, de debajo de una silla. Era un trasto sorteado que se buscaba en la mesa de la fiesta de Navidad de los vecinos de al lado y a mì me tocò la suerte por partida doble: de que toda la gente de mi oficina ya se hubiera ido a otra fiesta (nos estàbamos repartiendo)...y que ante su huida pre hora loca... me tocara la mesa para mì...y el corotito!) pues aprende màs ràpido todavìa. Le da un vistazo al manual, prueba lo que dice y zaz! aparato nuevo. Y usted de lo màs feliz inventando con èl hasta que por lògica....

1. Lo acaba de conocer.
2. Se harta de èl.
y 3: Se compra otro gadget electrònico y vuelve al punto 1. Si, es cìclico.

En teorìa.

Pero a veces le sale a usted un artefacto tan particularmente loco, neuròtico y que sòlo funciona cuando le sale del fondo de la tarjeta electrònica (o sea, cuando le da la gana!) que uno se pregunta si es que de pronto fue que uno entrò en una pelìcula esotèrica de terror electrònico, o si, simplemente, la cordura de uno, ya puesta a prueba con la loquera desquiciada que constituye vivir en la Venezuela de los nueve años de gobierno de Hugo Chàvez, definitivamente pasò a la historia.

Pero.....sì. Ocurre. Increìblemente.

En mi caso, el artefacto de psiquiàtrico en cuestiòn, que muestra mi lado màs neuròtico, es una càmara HP M22. Esa misma que està en la foto que adorna este post.

Comienzo por lo màs simple. No la elegì yo. Si me toca a mì hacerlo, la habrìa buscado por meses y habrìa comprado otra cosa menos estresante. Posiblemente me habrìa transado por la Panasonic esa que anuncian con una pesadez con Shakira, pero esas fotos quedan del carajo. Pero bueno, no fui yo quien decidiò (estaba demasiado ocupada buscando el primer Ipod que cayò en mis manos.) Fue mi sister.

Un año decidiò que ya la aburrida càmara 35 MM de Kodak no valìa un cipote (de hecho no lo valìa. Las fotos salìan horrendas de oscuras) y decidiò meterse en la moda de las càmaras digitales.

Entonces decidiò que era esa HP la càmara de sus sueños. Fue como entrar a Pesadilla en la Calle del Infierno versiòn HP. A los meses de tenerla, el trasto original decidiò dejar de funcionar. La tapa decidiò que encender el sensor que la pone a funcionar era una ladilla y nunca màs funcionò.

La actual camarita era....ES! bueno....fue como el cuarto cambio por la garantìa de esa càmara que se empecinò en no funcionar y un servicio tècnico insòlito que se empeñò en mandar trastos ya dañados de entrada. O sea. Que si no enfocaba, que si no sacaba fotos con flash, que no encendìa, que la tapita no hacìa un coño......la cuarta al final fue la que se acabò quedando porque se decidiò a mostrar que funcionaba y nos mareò.

Fue asì como la desgracia èsta entrò a mi casa. Claro, la condenada le echò broma a mi hermana unas cuantas veces y la tercia ya odiaba HP para el resto de su vida, pero como yo la mimaba, le encontrè un par de fallas que logrè entender despuès de largo rato de revisiòn del aparato + manuales + pilas, y le comprè la tarjetita de 1 Gb que deja sacar otro montòn de fotitos, se salvò de una estrellada contra el piso en el peor momento de una arrechera. Fue asì como acabè heredàndola. Con una excusa cualquiera, la sister decidiò dejarme el trastito. Y yo encantada.

La càmara loca de marras funcionaba divino hasta el viernes pasado. Si, a veces se pone Popy, pero hasta ayer no me importò. De hecho la mitad de las fotos oficiales de la fiesta de Navidad de los vecinitos se sacaron con mi HP maldita. Coño, ahora que lo pienso, debe ser que saquè con ella el empaque del corotito ese que me ganè y que pensè (aùn pienso!) enviar por correo electrònico con el mensaje: Gracias por largarse y dejarme la mesa, losers! Sì, ya sè que no tiene comparaciòn con el Ipod Video de 80 GB que me costò meses de trabajo, pero es que esta negra nunca gana nada ni que tenga los nùmeros de la loterìa en la mano.

En la casa le mostrè las fotos a mi mamà, y me di cuenta que de un dedazo borrè mi foto favorita de la noche, pero eran gajes del oficio con la condenada. No era nada grave, y el tipo es un pana que sigue por ahì, asì que me puedo tomar otra foto otro dìa. O al menos eso creìa.

Pero ayer en la noche, cuando pensè en descargar las fotos de la fulana fiesta....nada. La desgracia de camarita no querìa encender.

Entonces...bueno. una se va por lo lògico: Pensè que las pilas habìan dado lo que daban. La condenada èsta se come la energìa. Las dejè cargando anoche.

Las pongo en la càmara esta mañana. UN cipote. No querìa prender ni loca. Pensando todavìa que las pt. pilas eran las causantes del asunto, las dejo cargando mientras me dedico a otros oficios: entièndase me larguè a trabajar.

Llego a la casa, esas pilas estaban hasta frìas en el aparato de recarga, signo de que terminaron hace horas de cargarse. Las repongo en la càmara. Corro la tapa.

NADA.

Reviso el manual de la càmara (Aùn anda por ahì) donde por supuesto, como es de esperar, no hay una soluciòn real a èsto. Màs de las que he aplicado, of course. Pero no te dice que hacer si chequeaste la tarjeta de memoria, las pilas, la tapa....y la maldita càmara sigue sin encender.

En ese momento de combinaciòn entre la histeria que provoca semejante situaciòn por la cual lo menos que quieres hacer es estrellarla contra el piso, y la lògica financiera que te recuerda que en Navidad, con impuesto a las Transacciones financieras de por medio y la catarsis compradora acelerada por el resultado del Referendo negatorio (sì, ya sè que està mal escrito!) de la Constituciòn pro-Presidente-quèdese-gobernando-hasta-que-le-apetezca te va a costar un congo màs reponer la camarita, que Amazon hace milagros, pero tu courier no, y que esta semana no tienes tiempo de nada....pero la necesitas el viernes porque es la fiesta de tu oficina y quieres de alguna manera recordar que pasaste tu cuarta navidad con estos locos.... pos nada. La lògica financiera, como duele al bolsillo y ya hiciste tu locura decembrina del año a punta de....bauerazos, se termina imponiendo. La conecto al cable de la computadora y me decido a ver el correo.

En ese momento me da un pellizco la desgraciada. Se sonrìe sacando algo de luz, pero de chispazo se apaga de nuevo.

La vuelvo a poner a funcionar. Un cipote. Me estaba echando vaina la cosa èsta.

Cuando decido que mejor comienzo a evaluar costos de càmaras en Mercado Libre (primer punto de chequeo antes de comprar cualquier vaina electrònica) por no dejar, porque coño, me da arrechera no poderle sacar una foto al arbolito de Navidad imperialista que mi madre pasò tres dìas montando, Entonces..........

Oh, milagro de la tècnica.

La desgraciada càmara hace de Làzaro. Levàntate y anda. Y SE ENCENDIO!!!!!!!!

O sea. Es neurosis de la condenada. Se le pegaron las mìas y ahora nos toca convivir a las dos. Por què a mì. Sòlo a esta loca Adicta y al Pato Donald le pasan esas cosas. No te digo yo! Entre que hace meses adquiriò la maña de que sòlo me saca fotos cuando tengo los ojos cerrados (el flash electrònico y yo nos llevamos de un mal espantoso. Ni siquiera los ojos rojos, coño! sino cerrados!) y ahora èsta....

Desde ese momento, al menos.... enciende pero eso sì: cuando le da la gana. Temo por lo que queda de mi cordura este mes el viernes en la fiesta de mi jefe. Pero al menos le saquè las fotos de la fiesta de los vecinitos, con lo que garanticè que no me van a liquidar antes de que termine sus inventarios y me lleguen mis babosìsimos libros + la temporada seis de 24. Ah, sì, esa misma que despedacè acà en algùn momento. Pero mi afàn de coleccionista pudo màs que mi repulsiòn. Ah....ya entendiò por què la càmara es asì? Igual juro que la pròxima serà igual que el trasto ese que le saca las fotos a la Shakira, que se sacude y se sacude y saca fotos como loca. Sin neurosis y sin tapita malcriada. Que la M22 no se crea!

Porque por supuesto, esta noche descubrì que la gran falla por la que descontinuaron la damnit càmara....era la tapita que descubre el objetivo. De pelos, como dirìa Bart Simpson.

Saludos,


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