sábado, 1 de diciembre de 2007

Y llegò Diciembre, aunque no sabe a lo mismo...


Hace unos años atràs, era sabroso que llegara Diciembre. No, no sòlo cuando era chama y como todo niño que se respete, esperaba al Niño Jesùs, ese que venìa de manos de mamà y papà para que trajera regalitos y un montonazo de reuniones familiares, arbolitos y lucecitas de Navidad. Uno veìa la Cruz del Avila y ya se sentìa motivado.

Diciembre como que cambiaba las cosas. Fuera del año en que explotò Tacoa, que fue bien malo en Navidad, y el año en que ocurriò el Deslave de La Guaira, justo en una contienda referendaria como la de mañana. Esas navidades fueron màs que tristes.



O eso creìamos hasta esos años. La cosa era que ya en Noviembre (Cuando no en octubre!) apetecìa poner Gaitas, musiquita navideña de la buena, Tucusito tucusito, tun tun, quien es, gente de paz, y cualquier aguinaldo sabroso. Te comìas la primera hallaca y sabìa de entradita a Navidad. ( aunque nunca le he sido demasiado fanàtica al plato navideño venezolano por excelencia, pero whatever) Escuchabas Sin Rencor con la misma devociòn con que podìas oìr a Soda Stereo. Se sentìa que la gente cambiaba, aunque fuera a coñazos en el centro donde la gente iba a comprar sus corotos, regalos y estrenos navideños. Oìr la primera gaita, por ahì a finales de septiembre, ya era como sabroso. Sentìas que ya venìa.

Desde hace un tiempo para acà, no hay Diciembre que no se estortille desde como Octubre, màs o menos. Tanto proceso electorero con tanta agresividad de por medio, le desaparece las ganas a cualquiera. Y no es que èste sea el primer diciembre con elecciones: Ha habido ya unos cuantos antes, pero nunca, en ningùn proceso de la cuarta república, con todo lo mala que fue, habìa tal cantidad de insultos y provocaciòn innecesaria. Màs bien el dìa de elecciones solìa ser un dìa calmadito y para fiestear (a pesar de la Ley Seca) que en lo que terminaba y todo el mundo sabìa el ganador, se terminaba el proceso, habemus....lo que se votara, y uno ya pensaba en la Navidad sin tanta alharaca de por medio.

No como mañana. Usted va a ir a votar, y dependiendo de la tendencia se pasarà el dìa como un psicòtico pegado a la tele dependiendo del canal de su preferencia y la tendencia a la que le pegue (antes la vaina era màs democrática y uno cambiaba de canal dependiendo de que daban o que el locutor de turno le cayera mal o no, ahora la cuestiòn es polìtica. O ves el bloque de canales gobierneros o te pones a ver Globo. Y con rumores a tres mil y pico hasta que salga la necia de la Lucena a dar los resultados. Y sin saber si mañana terminarà bien la vaina, o si acabaremos viendo "en vivo y directo" còmo la gente se cae a coñazos y tiros, y la semana que viene se convierte en un desmadre que no nos dejarà ni ir a la puta fiesta de los vecinos de oficina cuyo principal pretexto es ir a curiosear lo que tienen montado este año.

Con todo eso, quien quiere Navidad? Yo puse un par de San Nicolàs que comprè el año pasado y lo ùnico que han hecho es acompañar la fotito del Sutherland que le da vida a mi esquina de oficina. Pero ni pico de animar mi mente. La semana pasada me regalè un nacimiento de lo màs lindo, pero es eso, adorno. Tengo un montòn de gaitas en el disco duro que ni ganas de pasar al Ipod y menos de oírlas. Simplemente no tengo la màs remota motivaciòn navideña. Para què carajo. Desde què momento tanto odio y tanta tensiòn se cargò nuestro pt. derecho a tener un Diciembre decente?

En fin.

A ver què pasa despuès de mañana. Independientemente de que sì me consentì y que mi regalo de Navidad vendrà en algùn momento del "Imperio mesmo" porque me importa un coño la mariquera nacionalista cubanoide del gobierno y quiero pasar mis vacaciones viendo a Jack Bauer, mi espíritu navideño pasa por temperatura bajo cero. Si alguien me quiere regalar algo màs, pasará por que mañana me gane el NO y se baje la tensiòn despuès del pataleo inevitable e insufrible chavista. Sòlo asì, quizàs, sacarè de su sepultura el disco de Maracaibo 15, terminarè de poner "el 18 de Noviembre" del Gran Coquivacoa, que no puse el domingo ídem, y terminarè respirando Navidad, aunque sea a costa de ver los adornitos que mi madre, màs inspirada que yo, comenzò a poner en la casa anoche. Quiero mi puta Navidad con San Nicolàs, el Nacimiento, la nieve falsa y la mariquera, venga del paìs que venga y sin nacionalismos ridìculos en un mundo globalizado desde hace mucho rato.

Saludos,





Reacciones:

2 comentarios :

  1. Es verdad, ya no provoca navidad, Ahora el stress y la tension se apodera de los venezolanos, andamos paranoicos, no ha pasado un diciembre divertido desde 1998, no porque haya ganado chavez en esa epoca, si no qeu todavia no comenzaba errrr proceso.

    Extraño esas navidades.

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  2. Me too! Extraño sentir diciembre desde por lo menos octubre, no como ahora oìr una gaita (por repetido y cursi que sea) y decir casi que "sì, y? Què me importa?" O sea. No se siente el ambiente festivo, no se siente la alegrìa, las ganas de reunirte con la gente, de hacer reuniones, de fiestear....que es eso?

    Y odio que se perdiera eso.

    Gracias por visitarme!

    Saludos,

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