lunes, 15 de septiembre de 2008

La estupidez viaja en los vagones del Metro (Aka: Emergencias esotèricas)

Seguro algùn chavista no aguanta dos pedidas después de leer esta vaina y me intentarà decir cualquier cantidad de mariqueras sobre lo arrecho que el Metro "ahora sea de todos realmente" No me sorprenderìa para nada. (Nunca me di por enterada de cuando fue que era para oligarcas, como pareciera insinuar esa idiotez tan repetida por el actual gobierno) pero coño....yo sì añoro el Metro de la Cuarta Repùblica, el Metro que dirigìa Gonzàlez Lander (que en paz descanse) el Metro donde habìa normas, el Metro donde la gente le paraba bolas a las normas, donde botar un papel era poco menos que un crimen, màs comerse cualquier pendejada tipo...caramelo o chicle. Nada que ver con el Metro de ahora. Desastroso, pues. Por si no lo captó.

Ese Metro sí funcionaba para gente. No este recontra ridìculo vacilòn actual, donde hay sopotocientos carajos pero ninguno tiene las agallas de hacer que la gente obedezca las normas, ya no hay seguridad, atracan hasta dentro de los trenes, la gente le para lo mismo que a un discurso de Chàvez (o sea, un carajo) a lo que dicen en los altavoces, ahora ves basura que antes NO SE VEIA jamás (el invento de dar salida libre en los torniquetes fue genial porque acabó con las colas ladillas en la mañana de imbéciles que nunca se acordaban donde tenían metido el maldito ticket, pero hizo que las estaciones se vieran llenas de tickets tirados en todos lados hasta que a algún genio se le ocurrió hacer que las máquinas se los traguen de entrada. Algo es algo) las escaleras no sirven sino una vez al año, el calor en algunas estaciones es increìble, te atropellan para entrar o salir del tren y terminas vuelto omelette sudada con ganas (No hay desodorante Rexona ni de ninguna marca posible que valga) en un vagòn con aire acondicionado apestoso a baño pùblico al que no le pusieron desinfectante hace cuarenta años....cuando hay aire acondicionado. O SEA. De hecho, me he cambiado como tres veces de vagón porque echarse el viaje desde Las Adjuntas hasta Zona Rental con ese aire acondicionado apestoso....pega en el estómago.

Y para completar, donde no hay propaganda de auto alabanza gobiernera con sentido estètico nulo de toda nulidad (la verdad por delante, todo lo que tenga la cara de Chàvez en primer plano sobre todo lo demàs, no es precisamente estètico, y las propagandas del gobierno, en general, son rimbombantes y feas, las veas como las veas), te ponen una propaganda de Farmatodo, el cine, la pelìcula pavosa x, el desodorante X, el olor nuevo del Ariel, unas vainas que de milagro no te pegan encima (porque no sólo es afuera, sino también en el techo del vagón. O lo ves o lo ves), el tren con la inmensa propaganda de punta a punta. El colmo de lo kitsch y lo antiestètico. Aparte, repelentísimo. Por ahí hay par de trenes con tamaña propaganda de las Misiones, antipàtica por lo fea y por que tapa las ventanas, por lo que si no hay altavoces funcionando, ver en què estaciòn estàs hace necesario ser la mujer plàstica. Es como para salir más estresado aún de lo que ya uno vive en esta capital de psiquiátrico.

Y para rematar el fastidio los malditos celulares con bocina que siempre tienen Regguetòn, salsa mediocre o vallenato, los carajos que tienen tres dìas que no se bañan, los raperos de gratis queriendo hacerse los graciosos, los carajos pidiendo real (en estos dìas los han medio controlado, pero hubo noches en que el viajecito con algùn elemento pidiendo real y exhibiendo su miseria para dar làstima (que deja de funcionar cuando te lo consigues por dècima vez a la misma hora) era inevitable) los grupitos de carajitos que creen que todo el mundo está obligado a escuchar su escándalo de gratiñan, y el que actualmente es el lìder de lo peor visto en mi lista: un estùpido con guitarra y hasta micròfono inalàmbrico a las ocho de la noche un dìa cualquiera cantando temas del neuròtico de la rima Ricardo Arjona. Actualmente. Seguro me consigo algún desastre peor.

Ni hablar de la imbecilidad maniática del gobierno por cambiar el nombre a las cosas, o como lo he llamado ya varias veces, el gobierno Revlon. Puro maquillaje. Obvio que me refiero al cambio de nombre de la Estaciòn Parque del Este, actualmente y por decisiòn de algùn jalabolas de oficio, Estaciòn Miranda. Antiguamente, cuando la gerencia era Gerencia y no algùn militar con ìnfulas de General en jefe sin llegar siquiera a teniente, y habìa algùn cambio del estilo, primero le avisaban a la gente como tres meses antes, el dìa antes cambiaban todos, absolutamente TODOS los carteles, y despuès, el dìa del cambio tù te conseguìas todo cambiadito. Fuera cambio de tarifas, fuera que agregaran una lìnea màs, el proceso era igualito, y era como que màs fàcil que entendieras que sì, algo habìan cambiado.



Ahora no. Ahora, al menos por lo visto con Parque del Este, el proceso es el que sigue:

a. Primero agarramos una noche y como malandros cambiamos todo a lo que nos da la gana, alterando inclusive el formato de letras que por AÑOS se estableciò en el Metro. Fìjense y se daràn cuenta de lo feo que se ve ahora Parque del Este con respecto a las estaciones màs viejas de la Lìnea 1.
b. Luego, despuès de que cualquier cantidad de viajeros adormilados y estupidizados (por el amuñuñamiento, los altavoces de los conductores de los trenes que a veces suenan algo asì como mmmmmmmm mmmmm mmmm (como si el tipo estuviera haciendo de todo menos controlar el tren, mal pensados denle chola!) y los retardados mentales con los celulares con bocina y regguetòn incorporado que hacen imposible oìr mensajes serios) se pasaron la Estaciòn Parque del Este rumbo a Altamira o Los Dos Caminos porque ya no decìan el nombre, entonces es que comenzaron a sonar por los altavoces que ahora la Estaciòn Parque del Este se llama Estaciòn Miranda.
y c. Como tres semanas despuès de lo ùltimo es que alguien pensò que cambiar los carteles de las lìneas dentro de los trenes y las estaciones era necesario.

Monumento a la historia. Sì, Luis. Monumento al cuento chino que queremos contar porque es el que nos interesa de la historia. En estos dìas, en ruta a Movistar para armar otro berrinchito de los mìos (que por cierto, obviè contar en este blog) me bajo en la estación de marras y me consigo tamaño cartelón subiendo las escaleras explicando por qué coño el Parque del Este pondrá ahora una réplica del Leander y no la Nao Santa María reparada. La historia a gusto del consumidor rojo rojito, lo llamaría yo. En fin.

Lo más preocupante, en mi opinión, es el terrorífico bajón que parece haber en el entrenamiento del personal de Metro (léase operadores de trenes y personal en las Estaciones) y en las medidas de seguridad y conste que no digo que sean todos, pero da la impresión de que se está perdiendo calidad en más de un sentido. Los operadores manejan a veces los trenes como si llevaran cochinos en vez de gente (genialísimo cuando va uno amuñuñado dentro del tren. Ni siquiera pegoteado a otro evitas el traspiès), más de uno grita en el micrófono del tren como si estuviera arrecho y la estuviera pagando con el público, los carajos de las taquillas ahora se hacen los locos con cualquier vaina y atienden a la gente a los coñazos (el martes en la noche, sin ir tan lejos el carajo casi que me clavaba el cartelito de taquilla cerrada en los dedos porque tuve la osadìa de pedirle el Multiabono antes de que me tirara el cartelito. Qué fastidio comprar un ticket así)

Y lo peor de la lista.....estarán preparados estos grandes carajos para una emergencia con E?

Sí, estos tiempos en que la luz se va a cada rato gracias a la "eficiencia" gerencial roja rojita, los amuñuñamientos en las estaciones en horas pico (Pásese por Plaza Venezuela un día entre seis y nueve de la mañana. La gente como sardinas enlatadas y los carajos "en entrenamiento" en una esquina hablando gamelote. Y que no digan que no que ya más de una vez los he cazado. Cuando están), las caìdas de la gente en los rieles aka suicidios. Entre otros. Sì, como no, por los altavoces aùn se oyen claves que hacen presumir que todavìa hay personal entrenado para ciertas circunstancias. Pero hay cosas que pasan que al menos a mì me hacen dudar que esas medidas de contingencia y el personal del Metro estèn preparados para eventos serios.

Ya me he visto unos cuantos shows. El peor hace como cuatro meses cuando se fue la luz y necesitè esperar como dos horas a que arreglaran el verguero en Mamera para que circularan los trenes. Pero quizás los peores los observo en situaciones de emergencia: La ida de la luz de hace como cuatro meses fue increíblemente ilustrativa (aparte de cansona: terminé llegando a mi casa como a las diez.) Pero para no extender demasiado esta vaina, le contaré algo que vi el martes en la noche en plena recorrida de vuelta a mi home, sweet home.

Llego a Zona Rental atropellando imbéciles que se instalan como bolsas en la rampa entre Pza. Venezuela y esa estación y no dejan pasar a nadie, a los que debo haberles dado con la lonchera pegada atràs en la espalda. (Sí, pendejo que te subes en la rampa. Es contigo. Esa rampa es para facilitar que llegues a la otra estación sin trepar montones de escaleras, no para que te apoltrones, para que sigas besuquéandote con tu novio(a), para que hables mal del gobierno, para que te quedes atravesado como un estúpido (a) mientras los demás queremos pasar rápido porque esa porquerìa rueda a tres por hora. MUEVETE A TU DERECHA, IDIOTA!), por supuesto llego al tren y estaba ya hasta los tequeteques, así que, ante la hora opto por irme parada.

La recorrida hasta el momento de este incidente iba siendo algo normalito: El tren circulaba. Al menos Mamera o La Paz tenían la electricidad funcionando a full (causa eterna de las fallas en línea 2. Cada vez que el tren va a paso de chavista ladillado la excusa oficial es fallas en alguna de esas dos estaciones) y el tren no se había detenido demasiado. Ir parada, a pesar del operador con ìnfulas de velocista a frenazo parejo, no era un gran problema. Como nunca falta algún bolsa que lo tiene todo de flojo y se sienta aún cuando va apenas a dos estaciones de distancia, en Nuevo Circo ya tenía asiento. Me instalo, me abro el ejemplar del último libro de Stephen King que ando tragándome (voy a obviar identificarlo porque ya como que di demasiada pista) y bueno, la vaina rueda super hasta Mamera. En esa estación, única que la porquería de GSM de Movistar (què mierda de sistema!) permite que uno tenga línea en el cuernófono, pues nada; decido echarle un vistazo al Twitter a ver qué ha pasado desde que me ausenté de la oficina. Todo normal.

Entonces el tren llega a Ruiz Pineda. Se baja la gente.....pero el tren se queda ahí parado un rato más de lo normal. Hm. Qué raro. Sigo leyendo tuiteos recientes en la pantalla del Razr V3, pero el tren sigue parado. Ocho y veinticinco más o menos a dedo por ciento.

En ese momento se oye el altavoz del tren (al menos se oía):

- Se les informa a los señores usuarios que este tren no continuará prestando servicio comercial, por lo que se agradece su desalojo.

El coño de la madre. Falta UNA estaciòn para llegar, el tren a juro tiene que llegar al patio de ìdemes en Las Adjuntas....esta mierda con seis vagones venìa rodando sin problemas aparentes...Què coño le cuesta rodar con gente? Anyway, la gente, supongo que la gran mayorìa pensando lo mismo que yo, optan por bajarse del coroto con cara de ladillados. Y alguien, bastante màs arrecho, opta por pegarle el dedo al timbre de emergencias.

Ni pendiente de los carajos del Metro. Los tipos van, cierran la puerta del tren, apagan la luz, se tardan lo que les da la gana en sacar el puto tren de circulaciòn, pasa un pendejo corriendo "por la emergencia" pero tuvo tiempo de pararse y hablar pendejadas con dos panitas que le halaron la camisa. Coño, que ladilla. Venga. Por fin mueven el maldito tren, y unos cinco minutos despuès llega el siguiente. Se sube el bululù de gente que venìa en el tren anterior, con lo que los vagones se llenan anormalmente de carajos que van a Las Adjuntas a bajarse ahì o tomar el Tren de Los Teques. El tren sigue parado. Y de nuevo, el operador con el conciertico.

- Se les informa a los señores usuarios que este tren no continuará prestando servicio comercial, por lo que se agradece su desalojo.

La mentada de madre fue colectiva, que ni el himno nacional sale tan parejito. Apagan la luz del tren, los pendejos que venìan en el tren anterior se arrechan aùn màs, los que vienen comienzan a arrecharse, el o la histèrica que se arrechò màs que los demàs (no era yo, advertido!) le vuelve a pegar el dedo al timbre del vagòn con toda su alma.

Primera señal alarmante. No apareciò ni Dios. Podìa ser alguien asfixiado, amotinado, caìdo entre el tren y el andèn....y los operadores felices asumieron que la vaina no era con ellos. Arrechìsimo.

La gente se queda miràndose unos a otros sin saber què hacer, el tren està con las luces apagadas y con la puerta abierta. Altavoces de nuevo:

- Se les informa a los señores usuarios que este tren sì continuará prestando servicio comercial, por lo que se agradece subirse.

La gente opta por subirse de nuevo. El tren, sospechosamente, continùa con las luces apagadas. Entonces por los altavoces, ya ocupado el tren hasta la puerta, vuelve otra caraja con tono de ladilla crònica.

- Se les informa a los señores usuarios que este tren no continuará prestando servicio comercial, por lo que se agradece su desalojo.


La gente se comienza a arrechar en serio. El arrecho (A) vuelve a clavarle el ìndice al timbre de alarma y yo.....no me aguantè el comentario.

- Pero bueno, què vaina es èsta? esto parece ya Càmara Escondida!

Con lo que me ganè algunas sonrisas incòmodas de viajeros del tren de marras. Malditos operadores que no se ponen de acuerdo. Al final el gran tarado del operador enciende de nuevo las luces, y vuelve con el mensajito.

- Se les informa a los señores usuarios que este tren sì continuará prestando servicio comercial, por lo que se agradece subirse.

Venga. El tarado del botòn lo deja, la gente se sube ya arrecha, finalmente la "emergencia" se arregla aparentemente, y el tren cierra puertas y comienza a rodar a Las Adjuntas a paso de morrocoy cojo. O sea. Finalmente llega a Las Adjuntas sin tanto lìo, aunque ya el reloj va pegàndole duro a las nueve de la noche. En la estaciòn, antes de pegar la carrera por la pasarela del tren a Los Teques (sì. Dicen que no corran, pero la gente le para a eso tanto como un carajo. Subirse al tren del otro lado es prioridad, el que no corra no agarra asiento. Jòdanse, pues) es que me entero, finalmente, que todo el verguero, la emergencia, el desmadre, el problema, en fin, era que un tren fallò y se quedò atravesado en la vìa entre Ruiz Pineda y Las Adjuntas.

Todo este show para una imbecilidad que ha podido decir el operador sin tanta alharaca, tanto "problemas operacionales" y tanta mariquera. Y si èsto pasa con una reverenda y soberanìsima mariquera de un tren, cosa que no tiene nada de raro que ocurra en un paìs donde la palabra mantenimiento es cuento de carretera junto con la calidad de servicio, imagino què pasa cuando hay un apagòn, o peor, un temblor o algo similar. Serà algo a lo "sàlvese quien pueda"????????

Supongo que por eso Risto Mejide, en un libro que recièn ayer domingo encontrè por la vìa de otro blog para bajarlo (viva la ilegalidad. Ese libro acà no se consigue y mi sister me lo debe, coño) dice que "La estupidez es como la halitosis o una falta de ortografìa: La sufre todo el mundo, menos quien la comete" Ojalà que la reverenda estupidez de unos cuantos idiotas en el Metro no nos cueste màs cara de lo que ya nos cuesta. Igual, esta historia continuarà. Seguro que sì.

Saludos,




Reacciones:

1 comentario :

  1. Excelente post ¿quién no se va a identificar con tanto desastre? Nunca me ha pasado algo tan jodido en el pinche metro, pero sí he visto de todo.
    Todavía me acuerdo de las propagandas para aprobar la asquerosa reforma ¡qué verguenza!
    Ahora que me acuerdo, creo que sí he visto desastres, pues un día que ya me iba de la universidad, estaba cerrada una de las entradas a la estación porque habían matado a un tipo en toda la puerta y allí estaba el sangrero y los mirones. Que yo sepa nunca dijeron nada sobre eso.

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