domingo, 7 de septiembre de 2008

Las celebridades que màs aborrecen en los hoteles!

Sì. Aunque para muchos tener una celebridad en su local significa una tonelada de publicidad gratuita para su negocio, para otros ciertas celebridades significan un desembolso millonario para restaurar habitaciones y en muchos casos, la repelencia con una buena cantidad de velones encendidos del tipo "no quiero ver a este fulano(a) màs nunca en la vida!" Ese es el tipo de vainas que lo hace sentir a uno mejor cuando por algùn accidente o visitante pavoso la habitaciòn de hotel se vuelve un desastre. O es que nunca le ha pasado que ha tratado de esconder algùn daño en una habitaciòn antes que se lo pongan a pagar? o ha oìdo a una familia pelearse como perros en una habitaciòn (lo que supuestamente ocurriò entre el Batman Christian Bale y su familia en Londres, en el viaje que hacìa para promocionar The Dark Knight)

Pero no. Si alguna vez a usted, como a mì, le ha pasado algùn accidente en una habitaciòn de hotel (a la adicta que redacta este post le pasò en una ocasiòn que se indigestò con la combinaciòn de comida china grasienta màs una pastilla de Xenical, medicamento recetado contra la acumulaciòn de grasa. La pastillita funciona, se los garantizo. La indigestiòn que causò la combinaciòn fue de pelìcula y no me quiero ni acordar de ella y de la media lavada que le echè a la sàbana porque me daba pena con las carajas del hotel) posiblemente no ha sido ni la dècima parte de los berrinches, desmadres y destrozos que causan ciertas celebridades. Una pàgina web dedicada a la hotelerìa se dedicò a recopilar los mayores desmadres, exigencias y destrozos que han causado celebridades en habitaciones de hoteles, que en muchos casos han generado que los exilien de por vida de sus locales.

Las celebridades màs rechazadas por los hoteleros, de acuerdo a una revisiòn que presentò la pàgina Concerge.com son los siguientes:

1. Amy Winehouse: Ella de por sì es un desastre existencial, pero las amas de llaves del Riverbank Plaza todavìa deben estar como mìnimo aterrorizadas y traumatizadas de por vida luego que la susodicha dejò en febrero su habitaciòn llena de botellas, colillas de cigarrillo, licor bañando todos los rincones posibles y ropa sucia tirada en el piso. Adicionalmente, el baño era una porquerìa luego que la cantante se secò el cabello en èl. Un resort en Santa Lucìa tuvo a su staff ocupadìsimo revisando la habitaciòn de la cantante luego que sus vecinos de habitaciòn se quejaron por supuestos malos olores que provenìan de su suite, aùn cuando se habìa alojado en ella apenas un dìa despuès de salir de rehabilitaciòn.

Una semana màs tarde de este incidente, la cantante y su esposo salìan de la habitaciòn del Sanderson Hotel sangrando y con heridas luego que otros huèspedes escucharon que rompìan cosas y se daban golpes en la habitaciòn (Winehouse negò que estuvieran peleando....entonces què coño hacìan????? Vete a creer!) Otra anècdota hotelera con la Winehouse ocurriò en un hotel en Munich (Alemania) cuando tirò un plato de pasta con salsa boloñesa a la pared de su habitaciòn y entonces recortò pedazos de la alfombra mientras miembros de su entorno y el cantante Snoop Dogg, que habìa ido a saludarla, veìan el incidente horrorizados.

2. Salvador Dalì: El famoso pintor español solìa atormentarles la paciencia a los miembros del staff del hotel Le Maurice en Parìs, dado que adoraba tener animales en su habitaciòn, que dañaban las paredes y otras cosas, atrapando moscas en el jardìn de Las Tullerìas y demàs locuras similares que solìan incluir miembros del reino animal. Dalì, sin embargo, era consciente de lo difìcil que era como huèsped: Regalaba en Navidad a sus miembros del staff favoritos (o los que màs lo soportaban) Litografìas de obras suyas autografiadas, algunas de las cuales podìan costar unos doce mil dòlares.

3. Britney Spears: Aunque vive en Los Angeles, tuvo una temporada que literalmente no salìa de los hoteles de la zona, y es rumor corrido que màs de uno le prohibiò la entrada definitivamente. No sòlo por la fastidiadera que resultaban los Papparazzi que no se le despegaban de encima, sino por los desastres que hace: un guardaespaldas le contò a los medios que la habìa rescatado de una habitaciòn vuelta un desmadre apenas dìas despuès de salir de rehabilitaciòn.
La otra razòn por la que la odian es por que Britney llega con un montòn de exigencias: en un hotel en Londres pidiò que cancelaran las reservaciones de otros huèspedes mientras ella y su sèquito se encontraran en el hotel. Se dice que le hicieron caso, aunque el hotel nunca ha querido soltar nada al respecto.

4. Axl Rose: El lìder de Guns N`roses pasò el final de los 80 y el principio de los 90 ejerciendo el credo de una estrella de Rock: Sexo, drogas y lìos en las habitaciones de hotel. Pero mientras otras estrellas se tranquilizan a medida que envejecen, Axl no: en el 2006 fue arrestado en Estocolmo luego que, borracho, rompiò un espejo en el hotel Berns, se puso a discutir con una mujer en el lobby y le mordiò la pierna a un encargado de seguridad que tratò de interceder en esa pelea. Todo eso antes de las ocho de la mañana. O SEA.

5. Mariah Carey: La tipa es de un egocèntrico atroz. La tercia en una ocasiòn pidiò que las suites se adornaran con vainas de ORO y todos los asientos de las pocetas se cambiarran para su llegada. La tipa pide agua mineral para su baño, sino para el de....su perro. Quiere dos aparatos de DVD en su suite, que no pueden tener nada que no sean sus propios videos musicales.
En el 2005, la tipa hizo que el hotel Baglioni, en Londres, le sacara una alfombra roja y colocara velas blancas antes que se marchara en su limousina. Y en otra visita a Londres para promover su ùltimo disco, la tipa tenìa un gimnasio de 20.000 dòlares diarios adyacentes a su penthouse en Claridge (Inglaterra). Demasiada lija para una cantante con una carrera tan disìmil como la suya.



6. Russell Crowe: Este actor australiano es conocido porque no tiene precisamente un temperamento de angelito. En el hotel Mercer de N. York, el carajo, arrechìsimo porque no podìa llamar a su esposita en Australia decidiò no culpar a la compañìa de telèfonos, sino que arrancò el aparato de la pared, bajò a la recepciòn, y se lo tirò en la cara al encargado del momento, Nèstor Estrada, aunque èl jura y perjura que no pretendìa tiràrselo. Lo cierto del caso, es que el tipo acabò siendo detenido, se declarò culpable de asalto y terminò en un caso civil que le costò once millones de dòlares. Sin contar costos legales. Todo por una calentera. El tipo dice que ahora hace yoga para controlar su temperamento arrecho. Suponemos que para algo servirà.

7. Naomì Campbell: La otra señorita que cuando se arrecha, lo que ocurre bastante seguidito, le da por tirar telèfonos y todo lo que le caiga en las manos. La tercia usò un telèfono en 1998 para tiràrselo a su asistente, en un hotel en Toronto (Canadà) aunque pagò una multa para que se lo quitaran de sus antecedentes. En el 2005, le cayò a coñazos a una actriz italiana con la que iba a ir a una fiesta, porque cuando fue a recogerla a su habitaciòn en un hotel de Roma, la tipa encontrò que llevaba el mismo vestido que ella. Su mala conducta no sòlo se reduce a eso: Un hotel en Moscù la denunciò por negarse a pagar 300 dòlares porque la señorita se dedicò a quemar las sàbanas (presumimos que con cigarrillo).

8. George Shultz: El tipo tuvo varios cargos en el gobierno de Nixon, y era Secretario de Estado en el gobierno de Ronald Reagan, o sea, presumimos que como buen polìtico tenìa bastante real. Pero eso no lo privò de hacer desastres en un hotel en Parìs, cuando èl y su staff se robaron un montòn de las toallas que tenìan el monograma del hotel. Nadie se habrìa dado por enterado del incidente de no haber sido porque tiempo despuès, en un viaje del Vicepresidente de Reagan (George Bush, el padre del actual presidente Norteamericano) y su comitiva, se dieron cuenta que en sus habitaciones no tenìan toallas....y los empleados del hotel no querìan dàrselas. Luego de negociar, consiguieron que les dieran algunas toallas....pero sòlo despuès de que parte del staff no tuvo de otra sino que secarse....con papel toilett.

9. Mikhail Prokhorov: Este señor es ruso (obvio nombre) y billonario (le atribuyen màs de 20 billones de billetes verdes, No. 24 del mundo segùn Forbes) aparte de obvio playboy (los reales, los reales, los reales) El susodicho solìa montarse unas fiestas de Navidad de dos semanas en un conocido resort francès habitualmente muy visitado cuando hay temporada de esquì. En el 2007 este señor fue detenido junto a algunos de sus amiguitos cuando descubrieron que tenìa todo un tejemaneje de prostituciòn para su entretenimiento; y a sus "amiguitas" les pagaron una infinidad de lujos. Los tipos se libraron de los cargos unos dìas despuès a punta de cheques con bastantes $$$$, pero el rayòn a la reputaciòn del billonario en cuestiòn y la del hotel fue de pelìcula.

El hotel no se ha recuperado, aùn, de este coñazo.

10. Brandon Davis: esta joyita, heredero de una fortuna y ex novio de la histèrica e indefinida Lindsay Lohan, genera unas torcidas de ojos de pelìcula entre los dueños de hoteles, restaurantes y nightclubs apenas aparece en la puerta. El muchachito fue botado del hotel Sunset Marquis en Los Angeles luego de andar buscando pleitos en el bar. En el verano del 2007, el carajito fue botado de la boda de su hermano en un resort de Laguna Beach luego de pelearse con su padre y tirar sillas, mesas y adornos florales de la boda. En el 2001 pidiò un crèdito en el Hard Rock Hotel & Casino en Las Vegas y lo perdiò jugando, pero cuando se lo fueron a cobrar....no tenìa ni un centavo en el bolsillo. El carajo quedò debiendo hasta que tuvo que vender varias propiedades para pagar semejante mono. Lo màs irònico del asunto? El hotel era del papà del que era su mejor amigo en ese entonces.

Pero los dueños de otros hoteles no entendieron la vaina. En el 2007, el carajo le quedò debiendo a un hotel de Bahamas 75.000 dòlares. Por la misma jugarreta.

11. Nicole Kidman: Y tan tranquilita que parecìa, pero tambièn tiene sus manìas para joder en los hoteles. La damita, en un proyecto en Chicago donde su estadìa en el hotel no iba a pasar de DOCE HORAS; le pidiò a sus asistentes que compraran unas sàbanas de 800 hilos, italianas, rosaditas, arrechìsimas ellas, y los mandò con un paquete de instrucciones sobre còmo debìan hacerle la cama. El chiste? La caraja volviò loco a todo el mundo....y despuès no pasò por el hotel. En el 2006, un hotel de Londres reportò que la caraja mandò a cambiar TODOS los bombillos de su suite de 60 Watts a bombillitos de 40 Watts. Serà conservacionista o fueron simples ganas de joder la paciencia de la gente?

12. Michael Jackson: Infaltable en esta lista de desatinos hoteleros, el otrora rey del pop no tiene una vida precisamente desconocida, asì que tambièn tiene su lista de desmadres, no limitada a arriesgar la vida de sus muchachitos como hizo en un hotel de Berlìn mostrando a uno de sus chamos al que casi tira por el balcòn abajo. En el 2006, el tipo hizo que los organizadores de los World Music Awards, para pagar su apariciòn de minutos en ese show, le pagaran 100.000 dòlares en reservar casi todo el Hotel Hempel, en Londres, y aparte pidiò que construyeran una pared de 18 pies en el primer piso para garantizar su seguridad. En ese viaje llevaba como treinta carajitos.

En su estadìa en otro hotel de Londres, el carajo se antojò de pedir montones de chicles marca Haribo, un espejo enorme y un xilofòn. El chiste, de acuerdo a una fuente del hotel? No eran para los niños.

13. Johnny Depp: El carajo ahora es un señor seriecito con dos chamos y la Paradis, pero tambièn tiene su historial. En 1994, el tipo saliò esposado del Mark Hotel en Nueva York despuès de un esotèrico incidente de cuando andaba con Kate Moss (que de angelito tiene lo que yo de mèdico) en el que segùn èl "andaba de malas" y acabò tirando toda vaina, destruyendo la habitaciòn presidencial del hotel. Los cargos fueron denegados cuando optò por ponerse de acuerdo con la gente del hotel de marras y pagar unos 9.700 dòlares por daños.

14. El equipo de Hockey norteamericano: La mayorìa de los directores de hoteles esperan que cuando tienen estrellas de rock van a tener cierto nivel de caos....pero no suele ocurrir asì con los deportistas, que habitualmente se van a la camita temprano cuando estàn compitiendo. No siempre, claro està. En 1998 el equipo norteamericano de Hockey, que participaba en los Juegos Olìmpicos de Invierno en Nagano, perdiò ante el combinado de la Repùblica Checa. Se presume que los carajos se fueron de parranda despuès de èsto para "consolarse" y cuando regresaron al hotel rompieron diez sillas, vaciaron tres extinguidores completicos en la habitaciòn, reventaron una puerta y tiraron por la ventana las sillas rotas y los extinguidores. Lo còmico de la vaina? que uno de los miembros del equipo alegò que era "un accidente" porque las sillas "no estaban hechas para jugadores de hockey" y se rompieron cuando se sentaron en ellas. Sì, Luis, y ustedes pensaban volar en ellas, por eso terminaron en planta baja.

15. El màs destrozador ever: El baterista de The Who. No me voy a poner a discutir en este artìculo de los mèritos de la banda y de su baterista (recièn hoy transmitìan en VH1 el homenaje que le hizo el canal de marras a la trayectoria de la banda, evento al que recuerdo asistiò mi estimado Mr. Sutherland) pero el baterista es el genio malo del destrozo hotelero ever.

En 1967 el carajo se metiò con auto y todo en una piscina del Holiday Inn en Flint, Michigan. Eso fue apenas despuès de que el tipo tirò al piso su torta de cumpleaños sobre la alfombra de la habitaciòn durante la fiesta y los invitados le echaron a la torta el contenido de los extinguidores. Eso generò daños por 24.000 dòlares, el arresto del susodicho y el banneo de la banda en toda la cadena de Holiday Inns habidos y por haber.

Un año màs tarde, en Australia, el carajo tirò un televisor desde el balcòn hasta la piscina del Southern Cross Hotel. Cuando el gerente del hotel llegò a la suite con el televisor ensopado (milagro que no se dio un corrientazo con ese trasto del año de la pera) y arrechìsimo preguntando quien era el culpable, Moon dijo "yo lo hice" antes de agarrar el aparato y tirarlo por el balcòn de nuevo. La "gracia" se convirtiò en su firma cada vez que aparecìa en un hotel. Una rutina menos psicòpata que la ocasiòn en que fue a una ferreterìa, comprò un hacha, y despedazò cada pieza del mobiliario de su habitaciòn.

Pero su mayor desastre de todos los tiempos fue la vez que hizo explotar dinamita en un baño de un hotel norteamericano para "enseñarle" al gerente, que habìa ido a la habitaciòn de marras a pedirle que apagara su reproductor de cassettes, la diferencia entre ruido y lo que hacìa The Who.

Ven por què son unos santitos, compañeros?

(Traducciòn libre del artìculo de Concierge.com con algunos comentarios añadidos)

Saludos,



Reacciones:

2 comentarios :

  1. Con respecto a MIkhail Prokhorov sé que pagaba champan de 260 dolares a sus amigos que la bebian como rios, y a sus amigos tambien les invitaba a "amiguitas" que pagaba "él". Prokhorov no cobraba, pagaba. Los regalos a las "amiguitas" los pagaba él, y el perjuicio del hotel, no es por los desastres como en otros casos, el perjicio es por que Prokhorov NO VUELVE A GASTAR en esos hoteles y el Hotel NO VUELVE A TENER A SU RUSO GASTADOR DE DINERO. NO puedes comparar a Prokhorov con Amy Winehouse. Hay mucha distancia.

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  2. I know, pero la lista no me la inventé yo. Traduje de manera bastante aproximada el cuento de la página de hotelería donde salió esta lista. Añadí algunos comentarios personales no más.

    Saludos,

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