lunes, 27 de octubre de 2008

License to wed: Este..........seriously?

Oh, por Dios.

A ver, ya lo expliquè en mi revisiòn anterior e insisto con èsta. No hay nada que yo considere màs difìcil de ver en cine que comedias o musicales. Porque salvo que estèn esplèndidamente bien montadas, o que pasen por mi cerebro como algo realmente inteligente....o que realmente sean buenas, no puedo con la estupidez de cierto humor norteamericano.

Y la comedia romàntica, menos. Sì, ok, toda comedia romàntica suele ser predecible porque asì es que son fàciles de vender y màs de ponèrselas a la gente en una pantalla para matar una tarde de cine sin quemarse demasiado las pestañas. Pero cuando la cosa aparte de predecible tiene escenas aburridamente grotescas, ya la cosa se pone mal. Tolero hasta cierto punto y he visto más de una vainita predecible pero tan dulce que provoca seguirlo viendo. Eso no es el caso de esta película, por cierto.

License to wed es una comedia romàntica. Y no tiene mal protagònico: la parejita es linda, talentosa y no trabaja mal en conjunto, y Robin Williams....es Robin Williams: capaz de llegar de lo sutil a lo grotesco en menos de cinco segundos. Pero es increìble que un actor con tanta carrera acepte hacer algo tan tonto en una pelìcula con la mamà de la falla. Un guiòn insulso, en ocasiones grotesco y que se quedò en la superficialidad teniendo un tema al que pudieron sacarle rosca con todas las ganas.

Lo mejor:

Doy el ùnico decente de la pelìcula a los dos protagònicos: John Krasinski y Mandy Moore.

A èl, que en realidad fue la UNICA razòn para aguantar completo este horripilante bodrio de pelìcula, le concedo tres cosas a pesar de que le quedò fatal este papel: carisma, que sí, lo tiene y evita que lo descuartice a media cinta, lo lindo que es (Siempre es una excusa el babeo crònico visual mìo, no le voy a ocultar eso a nadie) y sobre todo, el no ser exagerado. Lo bueno que tiene John (y lo que lo hace malo para este tipo de comedia) es que tiene sentido de a dònde llegar sin exagerar demasiado la nota. Es un tipo bueno atrapado en una serie de idioteces propuestas por un cura con la excusa de un supuesto pre curso matrimonial para saber si està preparado para el gran paso.

Eso es genial por una parte porque le impide estrellarse de frente con Robin Williams que si es experto en llegar a los extremos, pero serà malo en la medida en que la comedia en Hollywood està llena de expertos en comedia fìsica sin necesidad de libreto que lo hacen lucir mejor que èl, y que el guiòn no le dio nada con què manejarse. Me dio la impresión de que John está acostumbrado a los libretos de The Office que son geniales (y tres veces más inteligentes!) y se vio limitado con esta porquería de guión que no daba nada ni para intentar improvisar y le quitó mucha de su simpatía natural. Se ve gracioso en tramos, y no le va mal como pareja de la Mandy Moore, pero hasta ahì funciona Krasinski acà. No sé si llamarlo como que le falta experiencia, pero para mí es el caso.

Y no, no es Jim Halpert en el cine. Creo que su alter ego en The Office, metido en este berenjenal irracional, le habrìa gastado un par de bromas macabras al pesado reverendo con sus propias armas, habrìa convencido a la novia de casarse en Pekín sin estrellarse demasiado contra su familia... y asunto concluìdo. Michael Scott hace imbecilidades peores que èsta. By the way, la propuesta de boda de Jim en TO es millones de veces mejor.

Mandy Moore? tampoco tiende a exagerar la nota y no queda mal. Lo ùnico malo es que en escenas donde es horriblemente claro que el fulano Reverendo es un entrèpito estùpido sin cerebro, la tipa tiene una cara de sedada impresionante que uno, ni siendo generosa, puede entender. Sobre todo en la escena del auto a ciegas, que lejos de hacerme reír lo que quería era que explotara el carro con todo el mundo adentro. Ah no, es que ya està acostumbrada.....si fuera asì, no pudo ser màs clara con su novio? Come on. Por otra parte, no tiene mala quìmica con John Krasinski, y la carajita ha mejorado de trabajos previos que le he visto. Tambièn tiende a llevarla sin ser exagerada ni demasiado boba, y la escena donde contaba sus intimidades sexuales no le quedó tan mal dentro de lo increíblemente absurdo de la escena. Eso la hace soportable en esta horrible película.

Agrego en la lista varios de los tercios que estuvieron en la película, sobre todo el trío que también se escapó de Scranton para pasarse por acá. Angela Kinsey salió super bien parada en la escena de la joyería, Mindy Kaling casi ni se ve pero se oye....y Brian Baumgartner me hizo gracia, aunque la verdad, no había muchas diferencias entre su personaje y el Kevin que interpreta en la televisión. La tercia que hizo de hermana de Sadie sí se hizo simpática, aunque no es que fue la graaaaaaaaaaaaaan cosota tampoco.

Y ah! también vimos de dónde es que salió Mr. Krasinski (los "padres" de Ben en la película son los padres reales de John) Sí. Su papá le tira al poste también. Por eso salió tan alto el muchachito. Invitados no más para curiosear, pero fue interesante.

Punto adicional: la música. Oír un tema de Madness que es de mis predilectos me suavizó el humor.

Lo peor.....

Por dònde comienzo a pegarle a esta pelìcula?

1. Robin Williams: Yo creo que ya a estas alturas alguien ha debido decirle a este señor que la época de hacer payasadas sin sentido pasó a la historia. Bueno, admito desde el principio que este es el tipo con la carrera más irregular ever: tiene tantos éxitos y películas increíbles como cintas donde el desperdicio de dinero y película da es pena ajena. Obvio que es su nombre el que apuntala esta comedia ante dos desconocidos para el público en general, pero de verdad....acá quedó fatal. Y termina siendo una de las razones, si no la principal, por la que esta comedia no vale ni medio.

El se habrá divertido y se nota en varios tramos, pero que me haya divertido a mi....nada que ver. Su personaje es repelente desde la primera escena de la película y no hay forma que mejore. Si, el golpazo que le mandó Ben (J. Krasinski) en la parte final de la película yo misma se lo habría dado una hora antes. Demasiado repelente. Se supone....SE SUPONE! que uno debía tomarle en algún momento simpatía y entender que su psicótico curso sólo tenía como intención demostrarles a los enamoradísimos novios que lo que les venía era candanga con burrundanga (frase venezolana, para la gente que no lo vea) Pero no. Lo que el personaje en cuestión causa es repelencia desde que comienza la película hasta el momento en que termina interrumpiendo la reconciliación de la parejita protagónica y hasta deseando felicidad es ladilla. Un personaje demasiado repelente hasta para reírse. Terminas dándole la razón al pobre Ben Murphy desde el primer cuarto de hora de la película.



Demasiado mediocre para un actor de la clase de R. Williams. Y sorprende que aún acepte cosas tan bobas como ésta. Lo malo es que todo eso limita las risas de uno. Es TAN redobladamente estúpido que pegó contra mi particular repelencia a la estupidez, la necedad y al ridículo supremo, y terminé fue viendo el asunto sin soltar la más mínima carcajada. Es comedia. Malo, malo, malo, malísimo!

2. Guión. Todos los clichés, estándares, pistoladas y demás sobre las relaciones románticas gringas están en esta película por kilos. Es una lástima, porque la premisa inicial del cursito prematrimonial prometía algo....si se hubieran apegado a eso y le hubieran sacado rosca. Había puntos interesantes en la cuestión rosqueables y fáciles de volver comedia. Pero no. Volvieron la historia un cúmulo impresionante de clichés pavosos con el infaltable gesto del tamaño de la Catedral que no me emocionaron ni en la escena final de la reconciliación entre Ben y Sadie. Los chistes están horriblemente mal logrados, por no decir que son malos de entrada. Ni improvisando esta vaina pudo salir peor. Quien aprobó este guión y quien se las ingenió para vendérselo a los actores? Es horrible.

Lo otro: la película es predecible casi que desde el primer segundo. Sí, insisto, ya lo sé. Son comedias románticas dignas para pasar una tarde de fin de semana sin pretensiones de inteligencia. Pero señor, Dios eterno, he visto unas cuantas comedias románticas con guiones buenos y algunos hasta excepcionales de buenos aún siendo clichosas. (The Wedding Singer, con Adam Sandler/Drew Barrymore es clichosa, pero termina siendo simpática en su desarrollo. Aún predecible y demás! La boda de mi mejor amigo es bien simpática y tiene alguito de impredecible. Tienes un E-mail es predecible, pero tiene algo simpático que hace que me la haya visto unas cuatrocientas veces siendo una comedia simple. O SEA!) Pero acá desde el primer segundo en que le insisten a Ben que quieren una boda en una iglesia X sabes que la vaina se va a echar a perder desde ahí y más cuando viste al personaje cinco minutos antes de que el protagonista lo conociera. El resto no hace falta ni fundirse las pestañas. Y lo peor. No da risa.

3. Las escenas más insufribles:

a. La escena del Rev. Frank y Ben lanzándose una bola de beisbol y el tratamiento post pelotazo al segundo en la nariz.
b. Lo de los bebés robots y la casualidad ever de que le llevaran a los chamitos del pana de Ben para cuidarlos por el día. No sé qué me enfermó más: que el tipo no pensara dejar los bobos robots para ocuparse de los niñitos reales, que fuera a hacer una lista de bodas teniendo que cuidar "cuatro" muchachos, o la hiper ridícula escena del tipo intentando callar al horroroso robot dándole coñazos en la mejor versión ever de una de las películas que suelen dar en el próximo Halloween. Demasiado insufrible la vaina. De la misma escena: el eterno cliché de que el hombre quiere televisores plasma y la tipa ver si las tazas más bonitas eran azules o beige....para que combinaran.... con qué? Come on.
c. El carricito que acompañaba al Reverendo. Qué vaina tan espantosa de estúpida. En ningún momento en que apareció me causó un mínimo de simpatía.
d. La escena en la que Ben y Sadie llegaron tarde a la iglesia y los dejaron en ridículo. Yo soy Ben y juro que me largo sin anestesia de la vaina proteste quien proteste y chille quien chille. Era curso pre matrimonial, no curso para ver cuánta humillación corrida aguanto.
e. El estereofónicamente ridículo cliché de que los hombres nunca se interesan por ningún preparativo de la boda (claro, como se va a interesar si el tal Carlyle (que era este tipo? Chef? Cocinero? hermano de? Gay? Todas las anteriores?) acaparaba la opinión de la novia? Patético!)

El otro cliché revienta - los - últimos - minutos - que - me - quedan -de- paciencia: Que el novio no había escrito sus benditos votos sino que dibujó un camioncito en caricatura. En serio pelean por semejante IDIOTEZ? Es que en realidad había UNA razón para que Ben y Sadie se terminaran peleando como perros y gatos que no fuera la insufrible estupidez del fulano reverendo y la enorme importancia que la chama le dio a esa mariquera?

f. La explicación harto ridícula de la boda del Reverendo en cuestión. Donde, como siempre, los latinos quedamos mal del carajo. Qué ladilla con la ignorancia gringa. En Guatemala iban a matar a la tipa? En serio?
g. la escena de la tercia manejando a ciegas con las indicaciones del novio. No sólo fue insufriblemente mala, sino que deseé con toda mi alma que esa vaina se estrellara....y con Krasinski adentro. También. Conste que el chamo me cae super bien.
h. Casi lo olvido: La visita a la Maternidad con los ochocientos mil cuarenta millones de clichés habidos y por haber sobre dar a luz. Lo odié hasta la última célula de mi cerebro.

En fin. Película para matar tiempo cuando no hay otras opciones o se está aplicando en un fin de semana de . Pero la próxima vez que yo quiera babosear con John Krasinski, juro que lo haré viendo episodios repetidos de The Office. Esta ridiculez no la veo más nunca en la vida ni que me den licencia. Ah sí, me gusta más Jim Halpert con Pam Beesly. Es ochocientas veces más inteligente aún con los miles de clichés típicos de toda sitcom televisiva. La diferencia de guión se nota de vez en cuando, y el de esta parejita es uno de los más realistas....lo que no tiene nada que ver con esta película.

Supongo que no es más que la parte mala que todo actor habido y por haber tiene en el currículum, esas películas que cuando pasan a la A List (excepto que Robin Williams tiene una tonelada de películas malas aún siendo estelar desde hace rato) se quieren olvidar. Ojalá alguien aconseje mejor a Williams y que bueno, Krasinski y Moore consigan, como actores, vainas menos pavosas que ésta. Si, vale, achitos los dos, están en la edad de las películas hiper clichés. No le digo que no la vea. A lo mejor usted, amigo lector, le consigue el chiste que yo no le vi. Pero si se la pierde, mejor para usted.

2/10. Y demasiado.

Saludos,




Reacciones:

1 comentario :

  1. Hace mucho que vi esa pelìcula en el cine y ya taaaaanto no me acuerdo. Lo que sì me acuerdo es que fui a verla solamente porque en el cartel decìa Robin Williams, y ya con que figure èl yo estoy sacando la entrada porque es el actor màs admirable que hay para mì. O sea, fui por èl. Y la verdad, me pareciò una pelìcula buena para pasar el rato, pero que no te deja nada y en ningùn momento te sorprende. El final ya se anuncia hasta en el tìtulo y no, no cambia. Yo la pasè bien en el cine, me reì bastante, pero no està entre las mejores pelìculas de Williams ni por casualidad. Para reìrse un rato està bien, pero... no esperes nada màs.

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