domingo, 22 de febrero de 2009

It is your Birthday.


Jim Halpert: Are you kidding?
Dwight Schrute: Well, I'm not done yet.
Jim Halpert: Dwight, this, fits in the palm of my hand. You haven't blown them up enough. Why have you chosen brown and gray balloons?
Dwight Schrute: They match the carpet.
Jim Halpert: What is that? [points to Dwight's banner] "It is your birthday" period.
Dwight Schrute: It's a statement of fact.
Jim Halpert: Not even an exclamation point?
Dwight Schrute: This is more professional! It's not like she discovered a cure for cancer!

(JH: Estàs bromeando?
DS: Bien, no he terminado todavìa.
JH: Dwight, esto cabe en la palma de mi mano. No has inflado los globos lo suficiente. Por què elegiste globos grises y marrones?
DS: Combinan con la alfombra.
JH: Què es eso? (Apunta al banner de Dwight) "Es tu cumpleaños" punto.
DS: es una declaraciòn de hecho.
JH: Ni siquiera un signo de exclamaciòn?
DS: Esto es màs profesional! No es como si ella hubiera descubierto una cura para el càncer!)

(The Office - Lecture Circuit, parte 1)

A ver. Hace un año atràs, la hora que inicia este 22 de febrero me atrapò en un viaje de trabajo que terminò saliendo mal cuando Aeropostìn me dejò botada, junto a unos cuantos seres màs, en el aeropuerto de la Chinita. Despuès de pelear con Aeropostal por horas con los colegas viajeros, lo que terminò siendo bastante interesante; a pesar del disgusto del carajo y la ruina de todo plan posible (el mìo era nada menos que mi cumpleaños: un dìa de tranquilidad en la oficina aprovechando la suerte de que para completar, caìa viernes. O sea, suerte total! Dìa de hablar pazguatadas en la oficina, pastel y la celebraciòn de mi oficina sin globitos marrones o grises a lo Schrute/Halpert.

Pero a las 12 de la noche estaba metida en un casino de Maracaibo al lado de un hotel bastante màs cercano al Aladdin que al Maruma, donde hacìa el frìo del demonio de paso. Y comièndome una hamburguesa chiclosa con papas medio frìas y una Solera azul. La paguè yo, al menos me podìa permitir eso. Ah, sì. Me desearon feliz cumpleaños: ya a esas alturas la confianza habìa dado para eso. Pero era raro. Si asì comienza este año 38 de mi era particular, imagìnate què va a pasar despuès. Un desastre. Despuès, congelada del patètico frìo de una habitaciòn neverosa, encendì la laptop de la oficina y encontrè el mensaje de un amigo que me llenò de alegrìa. Donde estuviera tendrìa una nota que me animarìa. Pero igual pensè que el año iba a ser caòtico.

Pues bien.....me equivoquè. Fue mejor de lo que esperè. Claro, todo no puede ser perfecto, Chàvez sigue ganando elecciones, el trabajo echò bastante varilla durante este año (demasiada, en realidad) y para completar, un gripòn que agarrè en junio me estuvo echando vaina como dos meses y hasta en emergencia de una clìnica terminè parando porque ya no aguantaba la ladilla con eso. Mejor no hago el càlculo de cuànto costò la gripita de marras en medicamentos. Afortunadamente, se fue al carajo y no ha vuelto a molestarme. Ya como que era suficiente con el colesterol rochelero que me gasto.

Pero eso fue lo màs maloso en un año que terminò siendo demasiado divertido. Y màs de lo que pensè. El año pasado me faltò 24, que apenas regresò en Enero (y lo estoy viendo justo ahora mientras escribo esta nota) pero esa espera fue aliviada de alguna manera con Redemption, que no fue aaaaah, la tapa del frasco pero ayudò a no extrañar tanto a mi Jackcito y a no arrecharme porque necesitaba ese tiempo para saber como coño sobreviviò Tony Almeida (esta vaina no es spoiler, asì que no me jodan la paciencia!). Tambièn me abrì el blog que debì hacer al principio; no ha sido fàcil y ha ido lento, pero me gusta tenerlo y me gustò diseñarlo, igual que me encantò cambiarle la cara a èste: a la que tiene ahora.

Cuando estaba acumulando la frustraciòn a kilos con el trabajo, cosa que no habìa ocurrido previamente pero que unos cuantos kilos de irracionalidad ya estaban echando demasiada obstinaciòn en mi existencia.....aparecieron los tipos de una oficinita bastante simpàtica y me enseñaron que todos los jefes, con màs o menos pedanterìa, tienen en sus mentes algo bien parecido al World`s greatest Boss que tiene Michael en su taza. Y me divertì a morir con ellos, lo que me llevò a tolerar a los reales. Pos sì, una serie puede eso. Y The Office fue demasiado divertida: aùn estàn ahì, pues. Me costò entrarles, pero ahora los quiero un montòn.

Conocì Facebook. A ver, sì. Medio mundo lo tiene, pero resultò ser una revelaciòn: ver de nuevo a una cantidad de gente que ha sido parte de mi vida. La verdad, yo no pensè volver a siquiera pensar en contactar a las chamas del colegio (hoy casi todas mayores que yo en un año al menos, yo era la menor....jejejeje!) ni a los de 4to. y 5to. año, ni a la gente de mi primer trabajo. Aparte de los panas actuales, y unos cuantos de la època de Warner con los que todavìa me llevo. It`s so funny!

Y la màs divertida del 2008 y lo que va de este año: Twitter. Con esta vainita, que parecìa tan inùtil, porque no hay mayor mariquera en la vida que eso de decir què estàs haciendo.....he terminado conociendo a un gentìo, tanto en Twitter como personalmente....y decir que ha sido menos que genial serìa quitarle mèrito tanto a los panas como a la locura de la 2.0 que hoy llegò a 32.000 mensajitos. Y lo que falta. Plurk no pudo con la facilidad del Twitter. Y menos con los compinches del Twitter que, por suerte, ya son unos cuantos a los que se quiere un montòn desde acà. Y sì, escribo demasiado en Twitter. Admito que hablo como que demasiado. Pero ha sido una experiencia increìble.

En fin. Hay cosas que todavìa siguen pendientes, personales màs que todo.... cosas que quizàs no se den, cosas que podrìan mejorar. El caso es que yo sigo disfrutando de la vida, tal como es, y he terminado siendo muy filosòfica con ciertas cosas. No me arrecho ya de màs, salvo que me rebasen los lìmites, pero ya no ocurre con tanta frecuencia. Profesionalmente no va mal. Sigo sin un postgrado en la universidad de Adriana Azzi (o sea, de adivina) algo que no me vendrìa mal....y sigo creyendo en este paìs. A pesar del muchachito de Miraflores.

Hay cosas que no me inquietan, una de ellas es la edad (que supongo, es cosa de familia: en mi casa no hay carajas traumatizadas por la edad y seguimos dicièndola por ahì sin problemas. En mi caso, lector curioso, en este preciso instante son 39. Ah, si le asusta, salga corriendo pero no me deje el polvero en la puerta!) cosas que me van a seguir inquietando y cosas a las que cada dìa le pararè menos bolas. Pero bueno. Cada año tiene que traer lo suyo. No cree? Y los mìos van a seguir siendo los de la Adicta profesional con unas cuantas vainas que la hacen parecer poco cuerda, pero bueno. Eso es lo que hay y lo que seguirà acà hasta que Dios quiera. A mì me encanta el 22 de febrero. Always.

No pensè agregar otro motivo de celebraciòn personal al 22-02. Pero la casualidad y unos cuantos dìas sin poder escribir de màs en el blog lo hicieron posible. Con este mensaje, este blog llega a su nota no. 1000. Sì, he escrito como que demasiada paja en año y medio. Què les puedo decir de un blog que no pensè que tendrìa màs de seis meses? Que me encanta hacerlo. Y que siempre que alguien se para a leerlo (aunque no le guste lo que estè en èl) me siento agradecida. Es genial poder expresar cosas por escrito. Y sigue siendo una nota muy querida tener este blog, por muy inconforme que pueda estar a veces con lo que tiene... Yo y mi perfeccionismo de los ùltimos tiempos.

En fin, Dwight, no he descubierto la cura del càncer y tu banner quizàs suena demasiado profesional, pero ultimadamente....It is MY birthday.

Pd. Ah, casi lo olvido.... la foto es una caption de Lecture Circuit, que hizo el forista Zerohero para More than That, sobre the Office.

Saludos,

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