domingo, 15 de marzo de 2009

El Caso Magglio Ordóñez: Pita.....a ver qué queda.

La verdad, no le he prestado demasiada atención al Campeonato Mundial de beisbol que está desarrollándose en estos momentos. Y sí, admito que mucho del placer que suele representar ver beisbol (uno de los pocos deportes que me gusta ver en televisión realmente) se arruinó hace rato desde el momento en que ver beisbol continúa la lata politiquera de los últimos tiempos. Yo quiero descansar a veces de la lata politiquera. Así que opté, literalmente, por no pararle un carajo.

Pero ayer fue como quien dice, el tema de la politiquería aplicada al beisbol se convirtió en el tema del día. Ya había visto varios comentarios sobre este tema, sobre todo en el juego que se desarrolló en Toronto (Canadá) pero no tan serios como el de ayer, cuando en el juego entre Venezuela y Holanda, la gente dedicó buena parte del partido a pitar espectacularmente a Magglio Ordóñez.

Sí. Venezolano, jugador de grandes Ligas, con unos números decentes.....pero que un día del año pasado, creo que fue para el proceso de elecciones municipales, quizás antes, vaya usted a saber porque mi memoria acá decidió hacer cataplún chin chin y me da ladilla googlearlo......decidió anunciar que apoyaba "el proceso revolucionario" O sea, la esotérica combinación de ideas y disparates de la cabeza de Chávez más un tanto de ideología que constituyen el actual gobierno.

Admitámoslo de entrada.

a. El tipo tiene derecho, como todos, a profesar la ideología que le venga en gana y a ser partidario de quien le de la gana. 
b. Nadie debería ser "pitado", abucheado o criticado por profesar esa ideología. Por mucha bulla que haya y muy peleados que estemos con los otros.
c. El beisbol es un deporte que debería estar sobre los avatares políticos.

Pero......Todo eso lo creíamos en realidad, hace diez años. O quizás menos, depende de cuando usted haya descubierto que eso, en este momento, no aplica. 


Lastimosamente, eso es misión imposible en un país polarizado que jode, donde el Presidente cada tres minutos se dedica a hablar de diferencias, ricos y pobres, oligarquía y pueblo (donde pueblo es el que vota por él, el que votó por la oposición no es pueblo y por eso es válido sabotearle la gestión a los gobernadores y alcaldes que no profesen la religión roja) y que lastimosamente, por eso y en consecuencia de eso, se ha corrido a todo el país.

En un país donde lees cualquier cantidad de páginas donde el tratamiento no pasa de escuálidos, escualitoches, imbéciles, chaburros,  brutos y demás, y donde la gente se insulta a lo mero macho y sin pena (Basta y sobra darse una pasada por las páginas más radicales del tipo Noticias 24 o Noticiero Digital, Aporrea donde "no se acepta propaganda opositora: aka no se aceptan opositores porque molestan), donde la gente que firmó por un referéndum estaba en una lista negra (la maldita lista Tascón) donde medio mundo fue botado de Pdvsa y execrado....pretender que la gente no lo repita en su vida diaria es completamente iluso. Y ni siquiera se perdona eso en un juego de beisbol.

Da pena, sí. Bastante, en realidad. 

El caso es que a estas alturas del campeonato creo que es mucho lo que habrá que andar para que alguien hable de sus preferencias políticas y salga decentemente liso de algo. Es mucho lo que habrá que andar para que la gente retome el respeto a la opinión ajena y a la opción personal. Es mucho lo que hay que esperar para que un gobierno cuya carta de triunfo la representa estar peleado con todo el mundo, asuma que gobierna para todos y no sólo para los que aman ponerse franelas rojas.  Es lamentable que en este momento ya no importen los méritos, no importe lo mucho que se trabaje, el esfuerzo, lo que se haga.... y no importen los años de entrenamiento en un deporte tan difícil como el beisbol. Pero en este momento, creo que cualquiera que sea representante de algo que queremos los venezolanos no puede agarrarse a los laditos de esta locura. Sí, Magglio, te equivocaste al creer que el mero hecho de jugar con la selección venezolana haría que quien se opone a este desmadre crea que tú al ser parte de la selección pasarían por alto eso. Te equivocaste al pensar que la gente que está fuera, mucha de la cual lo está por el miedo, tenga bases o no las tenga, a que ésto se vuelva una copia de Cuba y cambiarían de opinión por eso.

Lo peor de ésto es la reacción de la gente de este gobierno. En lugar de callarse la bocota y dejar que la gente se de cuenta de la insensatez de esa actitud (misma insensatez que hizo que más de uno se arrechara por el triunfo de Sean Penn en el más reciente Oscar) entonces comienzan con el conciertito de críticas. En lugar de dejar que las cosas se tranquilicen, salen a hablar de los fascistas que pitaron a Magglio.

O de la "pena ajena" que les da. O de lo "apátridas" que son otros al pitar un venezolano.

Entonces, lejos de solucionar las cosas, lo que hacen es enredarlas al màximo. Y no duden que al tercio mañana lo vuelvan a pitar (si no me equivoco, mañana juega Venezuela con Puerto Rico) y no duden tampoco en que simple y llanamente, hacen falta muchos años para que volvamos a ser un ùnico paìs y no una suma de dos toletes por polìticos habladores a lo que lo ùnico que les importa es su poder y no lo que hagan por nadie. Incluido el ser que està en Miraflores.

Por eso estoy lejos de interesarme por el Campeonato mundial de Beisbol. Me ladilla la politiquerìa. Què les puedo decir.

Saludos, 


P. d. Agrego un breve comentario que hizo vìa Twitter mi amiga @marujatarre y que creo ayudarà a los lectores de esta nota a entender mucho màs el por què de las pitas. Magglio no sòlo se puso a "apoyar el proceso" lo que de por sì le valdrìa igual un buen lote de pitazos, sino que tambièn tiene varias cuñas en su haber para el gobierno (si no me traiciona la memoria las màs recientes fueron con el asunto del sì a la reelecciòn indefinida) y supuestas inversiones en el Estado Anzoàtegui. Muchos de sus crìticos no le disculpan que hable de socialismo y del proceso mientras sigue ganando en dòlares y viviendo en Gringolandia la mitad de su tiempo. Explicado este adicional, pues. Muchas gracias por la acotaciòn, Sra. Maruja!

Reacciones:

2 comentarios :

  1. 100% de acuerdo contigo, no sólo es iluso esperar que la gente deje de lado su realidad por las 2 o 3 horas que dura un juego de béisbol si no sínico y descarado.

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  2. De verdad me pareció una ridiculez lo que hicieron en ese juego, pitar a su propio jugador!?

    1ero) Eso trae tensión al jugador a la hora de batear, ya por ahí vamos perdiendo.
    2do) Luego que el juego se acaba, creen que Maglio deje de comer porque lo pitaron?

    Ya esto se vuelve ridículo.

    A Oscar de León también lo pitarán?

    Ademas que esas pitas venian de puros Venezolanos Wannabes de Maiameros, emigrantes, balseros de aire.

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