domingo, 4 de octubre de 2009

El desafío de crear suspenso televisivo en la era virtual

Nota previa:

Normalmente no me gusta "cortar y pegar" artículos en el blog; aparte de que da toda la impresión de flojera del autor del blog, (y de atraco a mano armada cuando la gente se "olvida" de poner la nota sobre el autor original del artículo) puede ser poco interesante cuando no se comenta. Pero de vez en cuando uno se sale de la regla. Agrego esta nota a full por tres razones:

a. Habla de 24. Nunca podría descartar nada que hable de mi serial predilecto.

b. Desarrolla de una manera interesante uno de los "males" televisivos de hoy en día: la cultura del Spoiler que tan difícil es de evadir en algunos casos. Ya me pondré yo a escribir sobre eso, pero éste es un buen....adelanto.

y c. Buena parte del artículo se refiere a una serie que estoy curioseando esta temporada y que tiene altas ínfulas de que me gustará un montonazo: Flash Forward. Si no me lo ha leído en Twitter o por acá.....BAJELA y ni se le ocurra decir que por qué. Tiene muy alto potencial de convertirse en el éxito del año (Lo de la próxima Lost me parece ya una exageración mediática. Dejen que llegue al 1.22 a ver qué sale de aquí) Idem debo mi propio comentario sobre ese Pilot, que atrapé una semana antes de su estreno oficial.

En fin. La nota pertenece al Wall Street Journal en su versión en Español.

El desafío de crear suspenso televisivo en la era virtual

Por Amy Chozick - Burbank, California

Los guionistas de la nueva serie de televisión estadounidense FlashForward trabajan en una oficina con las persianas bajadas y cerradas. No quieren correr el riesgo de que alguien ande merodeando por sus escritorios en un sector de los estudios Walt Disney.

Un drama sobre un desvanecimiento global que le da a todo el mundo la oportunidad de echarle un vistazo a lo que pasará dentro de seis meses, FlashForward es una de las nuevas series del canal estadounidense de TV ABC. Los protagonistas tratan de descifrar qué ocasionó el desvanecimiento global , mientras que otros intentan evitar su propio vistazo al futuro.

El programa usa de una de las técnicas dramáticas más antiguas e intenta elevarla a una nueva categoría del suspenso. La meta de la serie es dejar durante el final de cada episodio, e incluso antes de cada corte de comerciales, a los televidentes al borde de la silla, ansiosos por saber qué sigue después.

FlashForward se une a un grupo de series como Lost, sobre sobrevivientes de un accidente aéreo en una misteriosa isla, y 24, la serie que sigue un día en la vida del agente antiterrorista Jack Bauer. ABC espera que FlashForward pueda reemplazar a Lost, que empieza su sexta y última temporada a comienzos del próximo año.

Este tipo de programas atrae a la audiencia ideal, dice Stephen McPherson, presidente de entretenimiento de ABC. Los seguidores fieles discuten intensamente la serie en foros en línea, compran los DVD y suelen ver los episodios cuando son transmitidos por primera vez ya que quieren saber cuanto antes lo que pasa. "Estos programas son propicios para ofrecer una experiencia extendida muy diferente".

La creación del suspenso se ha vuelto más complicada en respuesta a la creciente sofisticación de la audiencia que ha visto tantas series a lo largo de los años. Además, los televidentes pueden grabar y reproducir capítulos para buscar pistas o discrepancias. Y una proliferación de sitios Web que publican por adelantado lo que va a pasar puede arruinar los finales.

Se trata del "interrogante del cinturón de seguridad", dice Damon Lindelof, uno de los creadores y productor ejecutivo de Lost. Parte de la audiencia considerará muy obvio que un personaje conduzca hacia un abismo mientras trata de soltar el cinturón de seguridad, agrega.

Para resguardar los secretos de la trama, cada guión de Flash­Forward tiene un título falso y una marca de agua de modo que si una página llega a las manos equivocadas, los productores la pueden rastrear. Los actores, el equipo de rodaje y los productores reciben un nombre en clave que puede cambiar cada semana. En las audiciones para extras, los actores pueden terminar leyendo diálogo falso o haciendo pruebas para papeles inexistentes.

Otros programas han usado una variedad de trucos. Los productores de Lost filmaron tres versiones de una escena en la que John Locke­, uno de los sobrevivientes del accidente aéreo, yace dentro de un ataúd. No añadieron la escena escogida sino hasta el último momento.

Hollywood está lleno de historias de filtraciones de guiones. Howard Gordon, productor ejecutivo de 24, dice que algunos seguidores escarbaron dentro de la basura de una vieja fábrica de lápices en Chatsworth, California, donde se graba 24, en busca de libretos. Encontraron unas cuantas páginas y publicaron los secretos de la trama en Internet. En Lost pasó algo similar.

Si un secreto se filtra, los productores tratan de manipular la información para crear confusión y suspenso. Los creadores de Flash­Forward han montado un sitio Web llamado Truth Hack, que incluye el trabajo del periodista ficticio Oscar Obregón, que investiga el desvanecimiento global. Sus actualizaciones ofrecen pistas y bastante desinformación.

Los actores de FlashForward usualmente no saben qué va a pasar más allá de dos episodios por adelantado. John Cho, quien interpreta al agente del FBI Demetri Noh, dice que suele presionar a los guionistas para que le digan si su personaje es la mente malvada detrás de todo, una teoría popular en varios blogs.

Dinero por los secretos

Hoy en día, es mucho más difícil crear un suspenso legendario en televisión al estilo de ¿quién le disparó a J.R.? en Dallas. Larry Hagman, quien interpretó al magnate petrolero J.R. Ewing, dice que seguidores de la serie le ofrecieron hasta US$150.000 para que revelara el secreto. Desafortunadamente, ni siquiera él supo la respuesta sino hasta dos días antes de grabar el episodio. "Estaba dispuesto a vender la información", dijo el actor. "Eso es lo que hubiera hecho J.R."

Un final con suspenso ha sido la fórmula ideal para las series que tratan de que los televidentes regresen para el capítulo siguiente. "En una película, la audiencia ya está cautiva (en la sala de cine) y no hay que luchar por su atención", explica Glenn Kessler, uno de los creadores y productor ejecutivo de Damages, una serie del canal de TV Fox. (En realidad, pertenece a FX, un canal de cable gringo)

Casi todos los finales con suspenso encajan en una de las tres categorías básicas: un personaje está en peligro, un personaje hace algo completamente inesperado, o algo sorprendente es revelado.

Gordon, el productor de 24, dice que prefiere crear suspenso revirtiendo nociones preconcebidas. Por ejemplo, en la primera temporada de la serie, la esposa de Jack cree que está buscando a su hija adolescente junto a otro padre preocupado. El tipo resulta ser un secuestrador haciéndose pasar por padre de familia. Los escritores se imaginaron el momento clave de tensión y luego escribieron la historia hasta llegar al punto culminante. "Tratamos de determinar qué es lo menos probable que puede pasar, lo más sorprendente, y luego reestructuramos la historia a su alrededor", dice Gordon.

Las series sacan cada vez más ventaja de los cambios en cómo la audiencia ve TV. Programas como Damages, Lost y 24 dejan pistas que aparecen por segundos en determinados episodios pues saben que los seguidores los grabarán y los verán de nuevo para buscar pistas.

En el primer episodio de Flash­Forward, un canguro aparece saltando en medio de escombros en una calle de Los Ángeles. El animal es una pista que regresará en otros episodios, apuntan los guionistas.

Saludos,

Reacciones:

1 comentario :

  1. Bien elegido el artículo. Una cosa aparte: Luego de Lost y el oso, propio de uno de los polos, en la isla, pués, el canguro no es nada. Lo interesante es que será una pista. En Lost prácticamente lo dejaron de lado, explicándolo en un podcast.

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