miércoles, 17 de febrero de 2010

The Expendables: de cómo una película prescindible se convirtió en tema político....

Hace algún tiempo, mi amigo Juan Carlo, de quien ya he mencionado varias veces acá su blog de cine y sus comentarios, publicó corriditas varias notas sobre la filmación de The Expendables, (algo así como "los prescindibles", vaya usted a saber cómo irán a traducir eso para este mercado) cinta que representa el regreso a la gran pantalla de Sylvester Stallone (Si no ha oído hablar de Rocky o de Rambo, ande a IMDB y revíselo. Tarea).

Básicamente, cuando leí lo que era la película, un enorme bostezo debe haber mostrado hasta la muela cariada de atrás. Porque francamente, y aunque yo debo ser de las pocas féminas que disfruta más una película de acción que una comedia romántica, que he visto unas cuarenta veces Duro de Matar, otras tantas Arma Mortal en todas sus versiones (hasta las más malas) y de hecho mi serie favorita en televisión es un seriado de acción de dos numeritos en tiempo real donde hace siglos perdí la cuenta de la lista de muertos de Jack Bauer, el asunto me parecía una colección de señores que se han dedicado a hacer películas de acción con argumentos más o menos pavosos, o más o menos comestibles, y que actualmente están más cargados de añitos y de cuentos de las viejas glorias que otra cosa. Salvo Mickey Rourke, que se sacó un montón de crédito el año pasado por The Wrestler, el resto ha hecho colecciones enteras de más o menos las mismas películas y los mismos argumentos. Hasta Schwarzenegger está metido en esta vaina.

Interés Adicto = 0.

De hecho borré la película de mi lista de posibles cintas a ver. Ni la muerte de Brittany Murphy, en diciembre del año pasado (la chama sale en esta película), logró motivarme a tomarme la molestia. La tengo calificada, no es que cambié de opinión, como un "más de lo mismo" que, habiendo docenas de películas más llamativas e interesantes en argumento que esa, podía ser olvidada sin el menor remordimiento. Hollywood hace cosas más cercanas a mi gusto y argumentos más comestibles que, la que desde ya presumo va a ser una mala cinta de Stallone tratando de recuperar laureles perdidos. De hecho, para justificar escribir esta nota, me eché encima ver el trailer. Bostecé. No por la hora solamente. Juro que bostecé. Cosas de esas he visto por carajazos en 24 como para que me mareen con más efectos especiales, y de hecho no vi nada especialmente atractivo en el trailer de marras.

Peeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeero, de pronto.....se metió el tema político en este asunto. Madre mía de Candelaria.

Aparentemente, uno de los temas más importantes de la película de marras es una misión de unos mercenarios (los "expendables" del título) a un difuso país latinoamericano que en apariencia, es una isla. En el trailer aparecen unos militares con.....oh, Dios, traje de camuflaje y boínas rojas (como que si eso no se usaba antes de Chávez. Muchísimo antes que Chávez, en realidad) y bueno....las alarmas rojas rojitas, que viven pendientes e imaginando amenazas, magnicidios, golpes, e invasiones que hasta ahora no han ocurrido, en historias que cuentan en los medios que superan cualquier mal guión gringo, se prendieron feo con este trailer y decidieron que el "difuso país latinoamericano" no es otro que este país de psiquiátrico.

He acá, transcrita a full, una nota que publicó la Agencia Bolivariana de Noticias la semana pasada y que copio de Aporrea. Salvo las negrillas del primer párrafo, el resto son mías.

El guión está listo, las escenas grabadas, sólo un retraso en la postproducción impidió que se estrenara en abril ¿el 11?. El día no se menciona, pero sí el mes para una nueva arremetida contra Venezuela / En la sinopsis del largometraje se busca "terminar con la vida del dictador" y a "países que lo respaldan"

10 Feb. 2010 - En agosto será estrenado The Expendables, una película bélica ambientada en "algún país de Latinoamérica", dirigida y protagonizada por Sylvester Stallone y en la que participan otros actores conocidos por sus famosas actuaciones en rodajes de guerra y violencia.

La relación entre Venezuela y Estados Unidos, durante los dos períodos que permaneció Bush en la Casa Blanca, tuvo momentos de tensión, consecuencia de las políticas guerreristas y de intentos de invasión de Washington contra el primero.

Y el apoyo y participación del gobierno de Bush al golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez en abril de 2002 hicieron aún más tensas las relaciones.

Desde la instauración en el país de la revolución bolivariana, los ataques internacionales contra Venezuela no han cesado. Las transnacionales de la información y la prensa privada nacional son partícipes de estos, acompañados de otros medios, como la industria hollywoodense y del entretenimiento virtual.

En la película de Stallone, el gobierno de "Estados Unidos, con ayuda de otras naciones, arma en secreto un equipo con su personal militar más capacitado para derrocar a un dictador que ha causado estragos en algún país de América Latina durante más de 20 años", se desprende en la sinopsis publicada en el portal que publicita el largometraje.

La justificación es porque ha violado la política exterior. En la trama se busca "terminar con la vida del dictador". Lo mismo con los "gobiernos que lo respaldan".

La mención de Venezuela no se hace en el largometraje, pero en el sitio web de la película, además de hablar de "algún país de Latinoamérica" en la sinopsis, se muestra en su trailer a soldados con boinas rojas, quienes son del ejército del "dictador" a asesinar.

‘Están preparando el terreno. Esta película tiene elementos bien claros y simbologías precisas que hacen analogía con Venezuela', advirtió el cineasta venezolano Carlos Azpúrua.

Azpúrua no ha visto The Expendables, pero en entrevista telefónica a ABN, luego de estar al tanto de la trama de este largometraje, destacó que el cine es una herramienta de ‘penetración ideológica'. Y, especialmente el estadounidense, ‘nos ha penetrado con este tipo de películas que justifican una invasión con personajes emblemáticos'.

‘La trama de esta película justifica una posible invasión a Venezuela, tal como ha sucedido con países árabes', dijo el creador de Disparen a Matar, al mismo tiempo explicó que la industria cinematográfica estadounidense entretiene ‘preparando el terreno de acciones políticas y militares'.
Este tipo de películas, argumentó el director de Amaneció de Golpe, es un anticipo comunicacional:'Condiciona al espectador para asumir de manera pasiva la invasión a un país. Le da lógica a la invasión'.

‘Éste (The Expendables) es el ejemplo más burdo y evidente de lo que ha sacado la industria norteamericana', indicó, y ante esto, apuntó que el Estado debería actuar, 'sobre todo en una situación política, nacional e internacional, como en la que vivimos'.

‘Entender el cine norteamericano es entender al modelo norteamericano', añadió.

Antecedentes

Venezuela es un importante exportador de petróleo a Estados Unidos. En 2006 se anunció la salida del videojuego Mercenaries 2: World in Flames, de la empresa estadounidense Pandemic Studios.

La misión del jugador, encarnado en un soldado de tipo caucásico, es la de derrocar a ‘un tirano hambriento de poder que altera el suministro de petróleo de Venezuela, desatando una invasión que convierte al país en una zona de guerra', citan en la presentación del juego, en su sitio web, sus creadores.

En Mercenaries 2 las escenas tridimensionales trasladan a paisajes urbanos, selváticos e instalaciones petroleras, evidentemente de las zonas donde se extrae crudo venezolano y de Caracas.

Incluso, en una imagen de la capital venezolana con edificios derribados tras un ataque, se puede ver una sede de la petrolera estatal Pdvsa con el mismo logo que la original.

Otro caso similar es Avatar, de James Cameron, el país es mencionado en los primeros minutos de la película. En este largometraje futurista, su protagonista, un veterano de guerra norteamericano, llega a otro planeta y le dice a los habitantes de éste que venía de invadir a Venezuela. 


Dios.  Yo no sé si reírme, echarme a llorar, o ponerme a decir groserías de alto calibre ante la cantidad de supuestos, historias, exageraciones y demás que se armaron en este artículo por la paranoia ridícula y obsesiva del Magnicidio. Todavía entiendo que se lo monten sobre supuestos reales, igual me parece una exageración pero bueno, sobre bases reales.... pero en una película no estrenada y que no han visto, ya pasa de paranoia para ser ridiculez, coño.

Sobre todo por la frase que intencionalmente resalto y pongo en tamaño familiar: El tipo /Carlos Azpurua) opinó y se montó una historia de amor y dolor y un análisis semiológico filosófico semántico pavoso de una película.....SIN HABERLA VISTO. Y todo por que alguien habló de un dictador (no que Esteban de Jesús no es dictador, pues? No que en este país hay democracia? Por qué carajo se sienten aludidos?) y aparecen unos cuantos pendejos en boina roja y traje de camuflaje, e insisto, la boina roja se usaba ANTES que Chávez y el traje de camuflaje sigue existiendo..

Y, peor aún: especulan sobre el "horrible" efecto que tendrá en la gente, que será "condicionada" a aceptar una invasión, como si esa misma  gente estuviera recién viendo la primera  película de Hollywood y no hubiéramos visto ya unas ocho mil películas del género, saliditas del mismo Hollywood que siempre ha tenido el particular defecto de montarse unas historias de cuento chino pavoso en la que los gringos son siempre los genios. Ya la cosa es tan repetida que una termina aburrida de ver tanta matazón inútil para que los gringos se masajeen el ego y trata de buscarse argumentos más relevantes que ese, preferiblemente críticos (sin llegar a la pavosería de las películas de Oliver Stone que juegan justo a lo contrario).  Aburre. Fastidia. O sea, es más de lo mismo. Claro, antes no mencionaban, o insinuaban, recuerden que NI SIQUIERA se ha dicho que es ESTE país, a Venezuela y por eso han pasado inocuas, algunas más, otras menos, por la cartelera de cine de este país y los DVD piratas. Todos nos limitamos a decir que es una gringada, disfrutamos de las exageradas secuencias de acción y ya. Nos pasamos dos horas con eso. Asunto terminado. Y antes que comiencen, una no se vuelve más violenta por eso. Ni cucarachas sé matar.

La otra parte, y yo me voy a reír porque no me queda de otra, es la insistencia en que "El Estado tome medidas". Qué medidas? Prohibir el cine de acción por una película burda de mala como parece ser ésta? Prohibirla para que la gente pida su cupo de Cadivi y se vaya a verla a Gringolandia, como hacían los españoles cuando a Franco se le ocurrió prohibir "El último tango en París" por escenas de desnudos que hoy en día se repiten en montones de películas sin que a nadie le de un soponcio y se iban a París a ver la película que en su patria les prohibían? En serio, habiendo tanto lío, un cineasta pide que censuren una película? UN CINEASTA? Prohibir esta porquería no va a hacer sino que se llenen los bolsillitos Stallone y compañía, que algún que otro bolsa se ría de la credulidad del chavismo, y que una película balurda, adrenalínica, full efectos especiales, balazos y patadas sin mayor relevancia se convierta en un problema de Estado. Yo creía que teníamos problemas más relevantes y de más urgente necesidad de solución como para andarle buscando simbolismos estúpidos y asociaciones semánticas a una porquería de Stallone.

Lo más divertido de todo: escrito este artículo aún no veo ninguna razón particular que me impulse a ver The Expendables. Sigue siendo tan "prescindible" como lo era cuando comencé a enterarme de las supuestas implicaciones políticas de este bodrio. Sólo que ahora más de uno va a terminar viendo una cinta de más de la misma pendejada propagandística pro gringa sólo porque a unos cuantos obsesivos se les ocurrió asociarla con este gobierno y van a curiosear qué tanto se acercaban los boinas rojas y el supuesto dictador al Chávez real y sus queridos amiguitos y alborotarán las cabezotas de unos cuantos radicales cabezones. Qué cosa tan patética es la adulación desmedida y la ausencia de criterio por el cual piensan que prohibiendo algo evitarán que la gente lo vea. ES AL CONTRARIO. Sin esa propaganda, pasaría por debajo de la mesa....como yo presiento pasará esta película por la cartelera gringa.

El trailer. Para que maten ganas. Y deduzcan si en verdad vale la pena ver ésto.



Saludos,

Pd. Un lector del blog me envió, vía comentarios de esta nota, una información del Diario Panorama de Maracaibo donde Carlos Azpurua desmintió el disparate que aparece en la nota de la Agencia Bolivariana de Noticias. En honor a la verdad y a completar información (aparte, aunque Carlos Azpurua no lo pida directamente, está en derecho a que acá aparezcan todas las versiones de esta nota) agrego los párrafos de Panorama que desmienten parte de lo publicado en ABN:

(...) Al menos así lo hizo entrever la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN) esta semana cuando entrevistó al reconocido cineasta Carlos Azpúrua, quien calificó a la cinta, sobre un grupo de mercenarios norteamericanos con la misión de destronar a un dictador en un país suramericano (que nunca es mencionado), de “tener elementos bien claros y simbologías precisas que hacen analogía con nuestro país”.

PANORAMA contactó a Azpúrua, realizador de obras como “Disparen a matar” y “Amaneció de golpe”, quien actualmente se encuentra rodando un documental en Guayana. 

Éstas fueron sus declaraciones: “Yo me permito refutar esa nota de prensa. Creo que la entrevista no reflejó exactamente lo que le dije a la periodista y la primera tontería que estamos haciendo es convertir a esa película en una especie de bola de nieve. ¡Por favor! El peor error es convertirnos en sus mejores promotores. Además, prohibido prohibir”. 

Opina que la gran discusión y reflexión que se tiene que dar es el problema de la distribución y exhibición en las salas de cine del país.

“Tenemos 90% de cine norteamericano exhibido en todas las salas ubicadas en centros comerciales. ¿Sólo hay cabida para una cinematografía mono-perceptiva? ¿Por qué no apreciar por igual el cine griego, el español o el latinoamericano?”. 

A su parecer, la industria hollywoodense es el elemento comunicacional por excelencia que genera, de manera eficaz y precisa, un modelo de vida o una inducción ideológica del mismo. 

“El planteamiento a reflexionar, después de 10 años de revolución, es el derecho a la diversidad, que por lo menos una sala sea programada por el Estado venezolano. Eso sí, hay que diversificar sin caer en extremos”, agregó el realizador. 

Azpúrua no plantea que sean expropiadas las salas comerciales, pero que al menos el Estado haga convenios dentro de esos espacios. Tampoco rechaza al cine norteamericano: “Hay algunas obras buenas, unas malas y otras que son simplemente basura”. 

¿En qué categoría cae, según su parecer, “The Expendables”? “A lo mejor estamos exalatando un producto mediocre. Yo ni siquiera le he visto. Faltan cuatro meses para que esa película se estrene. Pero no podemos negar que la orientación más retrógrada que tiene Hollywood es crear condiciones, situaciones y percepciones subjetivas u objetivas sobre una realidad”. 

Carlos Azpúrua deja un escenario en el aire: “La Revolución no ha llegado a las distribuidoras de cine en Venezuela. Yo creo que eso viene por una reforma de ley. Es una voluntad política y un problema de Farruco (Sesto, el Ministro de Cultura) y el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (Cnac). Con los cambios ministeriales que han habido eso se ha planteado, pero pienso que debe ser llevado con prudencia”.

Gracias a Dios. Azpurua no me caía tan mal como para ver que un cineasta pida censurar un trabajo. Por muy malo que éste sea. Y que entendiera que prohibir es estimular a ver una cinta que, probablemente, no merece la bulla.  Agradecidísima a José Luis, que me envió esta nota.


Saludos, 

Reacciones:

3 comentarios :

  1. La guinda de la torta, sería que prohibieran esta película para que el gobierno actual repitiese hasta el más mínimo error de los anteriores; y que también, como suelen hacer, usen como excusa que "Caldera censuró 'El último tango en París' (o `"El imperio de los sentidos')"

    El mismo perro con diferente collar (histeria aparte).

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  2. Estimada, permita enriquecer su excelente artículo, el Sr Azpurua tuvo la oportunidad de refutar esta nota de prensa en el diario Panorama, aquí la nota: http://www.panorama.com.ve/13-02-2010/614395.html
    Sería bueno si pudieras hacer la corrección, porque la verdad que el director Venezolano queda muy mal parado con esa publicaciónde la ABN

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  3. Leída y publicada (con agradecimiento incluido) Gracias, José Luis!

    Corbu: La guinda de la torta y la estupidez del siglo en mi opinión. Por ahí vi un artículo en Aporrea antes de venirme a la oficina que también aludía al tema Stallone. Por favor, ya paren la paranoia, amigos Rojos Rojitos.

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