viernes, 29 de octubre de 2010

Miss Venezuela: En una noche, tan cursi, como ésta........

Nota previa. Este post será una revisión más breve y menos detallista que de costumbre. El ya habitual retraso en el Metro (aunque no me esforcé por salir más temprano, la verdad por delante) y un incidente familiar imprevisto (que afortunadamente no pasó a mayores, pero nos atormentó por casi hora y media y aún a esta hora me tiene muy preocupada) me impidieron estar en mi ánimo criticón y revisor de costumbre... aunque al final el concurso se encargó, por sí solito, de sacarme como seis Adictas criticonas. En fin. Un breve resumen de mi visión (o de lo poco que detallé) del Miss Venezuela a continuación.

El Miss Venezuela nunca ha sido precisamente el concurso más cuerdo ever. Por alguna razón, el espíritu kitsch-pavoso de Osmel Sousa siempre ha sido la imagen de este evento y la exageración siempre ha sobrado: Vestidos full llamativos, zarcillos tamaño rascacielos, tacones que rivalizan con edificios grandes, exceso de payasadas y producciones enoooooormes. Nada de eso iba a cambiar con la mudanza a Maracaibo, que se convirtió en sede del concursito éste. Lo que no me imaginé es que el concurso, en esta ocasión:

a. Repetiría algo que critiqué a mil en el Miss Universo más reciente: Lo menos que se veía eran las Misses. Se vio (y hasta demasiado!) Boris Izaguirre, la habladera de paja de Chiquinquirá, Maite y Viviana, los kilos de más de las dos últimas, la cara con abuso de botox incluido de Lila Morillo sin manta guajira, la sonrisa pépsodent de las hijitas de la susodicha ésta, el pote donde estaban las preguntas, el cantante colombiano, el acordeón.....todo, todo, absolutamente TODO, menos las Misses.

Es que ni en los desfiles lucían y pegaban algo más la cámara (lo que habría venido genial a más de una Miss con pasarela patética)

y b. Mimetizaría el Miss Chocozuela. Como para que no lo echemos demasiado de menos (este será el primer año en que la popular parodia que hacía la Radio Rochela no se verá, cortesía de Chávez, Diosquitado and Company) Vendevisión permitió que la estupidez, la ridiculez repetida y un exceso brutal de cursilería pavosa se apoderaran de la pantalla salvo escasísimos momentos, que se contaban con los dedos y sobran dedos que jode. Es que hasta las cuñas, alivio del público en momentos en que el concurso se pone muy pavoso, eran insufribles de malas.

El caso es que la descripción más aproximada que puedo darle a este año está en dos palabras.

SOSO Y CURSI.

Soso porque, aparentemente, la falta de dólares verdes imperialistas y un escenario en Caracas se convirtió en el año en que en realidad Joaquín Riviera necesitaba tomarse un sabático y dejar que otro comience a asumir las riendas del concurso a ver si se le ocurría algo menos innecesariamente espectacular y más aceptable televisivamente, lo que convirtió a este evento en una cuestión aburrida, sin vida y sin entusiasmo, salvo la discusión por ver quien tenía el bebé más lindo de las animadoras y los beneficiosos efectos de la maternidad reciente (sin exagerar un pelo) y la caballerosidad con voz de pito de Boris Izaguirre, que, como ya no era novedad que animara el concurso, mostró sólo la mitad de interés que el año pasado, donde se emocionó como una carajita en una tienda Zara.

Y cursi porque no sólo es lo habitual: es la exageración de la cursilería. Mostrada en todo su esplendor en las increíblemente exageradas, cursis y ridículaas descripciones de los trajes de gala. Si ya el año pasado habían sido estúpidas, este año superaron la nota de ridiculez.

No he dedicado atención a los resultados: Francamente, era tan poco lo que importaban las misses, y tan poco lo que hizo el concurso que importaran esta vez, que hasta tres segundos antes de que dieran el resultado final, me daba lo mismo quien ganara. A mí me gustaba más Amazonas que Miranda, que me parece de un desabrido horrendo. Pero ya la veremos hablando a ver qué sale de ahí y espero que con bastante menos laca y maquillaje. Lucía demasiado vieja.

En fin. Ya dije que esto sería un resumen ejecutivo por mi falta de atención total.

Lo bueno: 

Doy dos cosas como buenas. El homenaje a la Gaita (Bien cantado, aparte cualquier cosa que incluya a Betulio Medina pasa por muy buena) y el que tocó a la etnia Wayuú. Uno,  me encanta Maracaibo, dos, me parece genial que salgan del más de lo mismo y al menos era algo más autóctono que la dosis de vallenato posterior, y tres, me encanta la gaita también. El número estuvo decentemente interpretado salvo el intento de bailar de las Misses que bueno....no bailaron.

A pesar del abuso de lentejuelas, bastante bellas las mantas de las animadoras (incluyendo el detallito sexy en la de la Chiqui) y hasta Lila Morillo, que por alguna inexplicable razón decidió que lo de la manta no era con ella, lucía decente. Abusó del botox, pero bueno. Nuestra versión particular de la Tigresa del Oriente tenía que dar el numerito y lo hizo sin mucha pena. Eso es lo de ella. Sólo que en lugar de Sábado Sensacional eligieron el Miss Venezuela.

Vamos a darle mérito también a las Misses que este año superaron decentemente la ronda de preguntas.

Dije decentemente, no bien. Las respuestas fueron tan estúpidas, sin sentido y apendejeadas como las preguntas (de las que importaba más darle una jaladita de bolas a su autor: artistas de Vendevisión y un par de coleados, a los que deben haberles rogado de rodillas que no preguntaran nada fuera de lo normal, ni metieran política, ni demasiada inteligencia, ni preguntas de niños de primaria, con lo que quedaron....las preguntas bolsas que hicieron. BTW, Jaladita, salvo por Luis Gerónimo Abreu, por el que Izaguirre casi se derritió en pleno escenario)  y por ahí a una se le escapó que Venezuela tenía 28 estados (aunque se corrigió a tiempo y añadió la palabra regiones) Otra salió con que no creía en la perfección pero su novio era perfecto (vi otra interpretación de la respuesta, pero no me consta, así que lo dejo así). Pero como esta vez no dieron shows dignos de ser inmortalizados en Youtube, dado lo insulso de las respuestas y de las preguntas que las originaron, démosles crédito. Más pusieron la torta los animadores (empeñados en elegir ellos las preguntas, se nota que los ensayos acá se quedaron cortísimos) que las Misses. Bien por ellas, pues.

Lo peor:

1. La descripción de los trajes de gala. El intento de aportar "glamour" al concurso en el desfile más caro ever se volvió una oda a la estupidez y aportó la necesidad de buscar un diccionario de modas que explicara, en alguna forma, qué carajo querían decir. Desde lo del "carrusel de la Moda" en que insistieron ochenta veces, ya la cosa venía fatal. Hasta para una costurera experta ésto debe haber sido Pesadilla en el Infierno parte veinte.

La descripción parecía escrita por dos estudiantes de moda recién llegadas a la academia, a las que les pusieron delante los trapos de las Misses y les pidieron que escribieran lo mejor que se les ocurriera. Porque no, no midieron el nivel de ridiculez al que podían llegar. Y es que en Vendevisión no han entendido que:

La elegancia en un vestido se ve, no se lee. Es que ni un ciego podía imaginarse el traje basado en descripciones tan absurdas.

Y no sólo era que la gran mayoría de los vestidos eran exagerados y feos (a mí no me gustó el 90% de los que vi. O las hacían demasiado viejas, o les daban un glamour y elegancia que sus portadoras no tenían ni regaladas, y en unas carajitas que están en la noche "más linda" eran mortales....por los patinazos y pisadas de los ruedos), era que las descripciones, pésima y vulgarmente redactadas, superaban cualquier medición de cursilería. Términos como "degradadamente (DIOS!), en forma de abigarrado, cristales facetados, plumas cultivadas", definiciones harto estúpidas "el chifón es la tela de los sueños", colores innecesariamente dichos en inglés (Pink y Silver son nuestros Fucsia y plata, Boris), burradas como "inspiración arquitectónica" y exageraciones a mil formaron la descripción más absurda de vestidos que he visto en la vida. Tan exagerado fue que yo terminé llorando de la risa y perdiendo la atención en los trajes (idea obvia del desfile) y concentrándola en las espantosísimas descripciones. Ni con The Office y TBBT juntas me había reído tanto hacía tiempo (de paso, alivió mi tensión con ganas)

Nunca ponerse un vestido y desfilarlo resultó tan ridículo. Tanto que escribo ésto en una delicada columna de poliester en tonos tierra ajustado a las piernas, con un top de seda y poliester adornado con las hermosas tonalidades de la naturaleza con bieses y sesgos siguiendo la forma de los brazos, en forma indefinida, sin cristales facetados y adornos de evidente inspiración escocesa con tonalidades silver degradado percudido (NO JODA: UN PANTALON marrón; UNA blusa estampada y unas viles y vulgares medias con cuadros porque todavía no he decidido que zapatos me pongo. Se entendió?)

Aprecio la inmensa serenidad de Boris, Viviana, Chiqui y Maite al leer este libreto sin reírse. En realidad, Boris Izaguirre lo dijo hasta con convicción y abusando del inglés donde no iba. Pero la ridiculez queda, patanes.

Mi recomendación para la próxima vuelta: Escriban el libreto, y véndenle a alguien los ojos SIN VER LOS TRAPOS. Si esa persona PUEDE imaginar cómo son los vestidos con la descripción que le lean, pásenla al concurso. SI NO, por Dios, mejoren esa HORRIPILANTE descripción. Menos cursilería aporta más información. Gracias.

2. La jaladera a los diseñadores. O este es el único país del planeta donde un diseñador no aprovecha su mejor vitrina (y la de este país, a falta de Oscar, Emmy y Grammy es el Miss Venezuela) o este año costó conseguir diseñadores, porque la jaladera de bolas a éstos y a L´bel (patrocinante de esta loquetera anual) no fue normal. Desde el enésimo premio a Johnny no me acuerdo como carrizo se apellida que diseñó los tres últimos trajes que han sacado las candidatas de acá al Miss Universo, hasta los casi diez minutos por cabeza invertidos por cada animador donde casi le agradecían hasta a la humilde operaria que manejó la máquina extractora de plástico donde salió el envase de la pintura de labios. Fue demasiado.

3. El CUÑERO brutal transmitido entre la ronda de preguntas y la selección de cinco finalistas. Aquello daba tiempo de bañarse, comer, vestirse, pedir una pizza a ochenta kilómetros, pagar con tarjeta de crédito (que en este país tarda siglos siendo algo tan simplón) regresar, meterse seis veces en el Metro, comerte la pizza, ir a buscar un Festal por si te caía mal,  volver a bañarte y vestirte, y ponerte frente al televisor. Sólo superado por el retraso brutal de Tibisay Lucena el 26 S para dar los resultados de las elecciones parlamentarias, sólo faltaba la ya mítica cámara filmando la baranda. Ni hablar de lo ridículo de la mayoría de las cuñas. Demasiado tiempo para decidir. Contaban con ábaco la decisión de un jurado inusualmente corto?

4. La payasada de la animación. El único concurso que necesita cuatro animadores es el Miss Venezuela. El único concurso donde los animadores no se limitan a hacer su trabajo sino que dedicaron media vida al concurso y media vida a hablar paja: Miss Venezuela. El concurso donde repitieron barbaridades hasta la desesperación y leyeron el libreto que les dio la gana: Miss Venezuela. Desde la felicidad de las dos más recientes madres de la animación, hasta el orgullo por los hijos, los libros recién escritos y las actividades en la España castiza, todo eso salió de las bocas de los animadores, más emocionados por ellos mismos que por el concurso. Faltó ensayo. MUCHO ENSAYO. No sabemos qué hicieron en los días previos, pero garantizo que no fue ensayar. Hasta las Misses, con pésima pasarela y caminar a trancazos, lucían mejor que estos carajos.

Lo otro. He visto tercias que recién han dado a luz que recuperan la figura como en cinco minutos. Viviana Gibelli no es de esos casos. Está bien, la pusieron a animar. Pero no hacía falta que destacaran justo que NO se ha recuperado en la mayoría de los vestidos que lució. Se veía enoooooooooooooooooorme y el exceso de vuelos y falda la hacía aún más enorme. La comprimieron, literalmente, en los vestidos. Demasiado. Y comparado con la que SI estaba más que delgada Chiquinquirá Delgado, fue una canallada. El único vestido que le quedó bien, porque dada la amplitud disimulaba decentemente su cuerpo y la hacía lucir bien y no como apretada con seis fajas y ocho mecates cual hallaca, fue la manta guajira de lujo del homenaje Wayuú.

5. Tips.

a. El desguace horrendo que le hicieron a Bad Romance de Lady Gaga (yo no soporto a la Gaga, pero la versión Glee de ese tema es mil veces más soportable y lamenté pensar que esa mujer escuchara esa barbaridad venida de acá) y el instrumental de Losing my Religion de REM, que odié con toda mi alma. Misericordiosamente, yo no vi a Kiara cantando Deskarado por enésima vez (eso me lo contó mi madre) pero coño, Kiara canta otras cosas. ¿Eso again?

b. El interludio con Jorge Celedón y compañía. Faltó no más el "Orquídea, orquídea" Fastidioso hasta la desesperación. Mi necesidad de, no un café, sino una sonda inyectada al brazo, se hizo evidente minuto a minuto. Demasiado aburrido y el tipo lucía como muñequito en templete de pueblo. Las cejas. Dios.

c. Salía más barato pagar los derechos por la canción original del himno del Miss Venezuela que armar un nuevo himno que de pegajoso no tiene nada y de inmensamente ridículo sí. "Una noche tan linda, noche tan hermosa, noche tan maravillosa del Miss Venezuela" PUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJ!!!!

d. Exactamente, cuál era la bulla con los dos recargadísimos, ridículos y descoloridos sofás que sacaron al final para que las ganadoras reposaran un poco los pies entaconados desde hace siete meses al menos? Eran horribles con una tapicería verde desvaído que daba pena.

e. Las coreografías lucen ya tan deja vu que hace falta, urgente, que remodelen eso. Al menos esta vez las bailarinas tenían trajes decentes y bien arreglados.

f. La premiación a diseñadores donde lo menos que se vieron fueron los diseñadores. Apunto además que Osmel de vaina se dejó filmar. El tipo corrió y salió como alma que lleva el diablo. "No me filmen que se me olvidó ponerme el panqué en las arrugas"

g. Boris Izaguirre, que fue el entretenimiento y lo que salvó el Miss Venezuela 2009, perdió frescura y se volvió un muermo en esta ocasión.

h. La ganadora....espero que muestre más en próximas apariciones. Ayer era un zombie. Ni hablar de los auto aplausos de otras, de la fiesta que se montó una cuando la nombraron finalista y demás.

i. Los consejitos ridículos de Maite Delgado a las perdedoras. Ellas podían vivir sin eso y nosotros también. Llamar niñas a mujerones de 20 y pico de años luce estúpido también. Por mucho que se note que para Osmel, y la edad de Osmel, son niñas.

j. Imprudencia a su máxima expresión: la media entrevista que le hizo Boris a la Marelisa Gibson. Exactamente, en qué cabeza cupo eso de que preguntarle por qué no quedó entre las 15 semifinalistas del Miss Universo en su despedida del Miss Venezuela era apropiado? By the way, la tipa estará "preparadísima" como me dijeron más de una vez vía twitter, pero si esa mujer habló así al jurado del Miss Universo está más que explicado por qué no quedó sin necesidad de teorías de la conspiración inútiles.

k. El intento de Vendevisión por mostrar la parte social del concurso. Ok, está bien: en un país donde mostrar  lo arrechamente "socialista" y comprometido que eres es imperativo porque si no eres escuálido imperialista, esa vaina lucía aceptable. Más en un canal que últimamente se ha especializado por arrodillársele al "socialismo" de turno (arrodillamiento que salvó el oropel del Miss Venezuela y los reales invertidos por el canal aún con el luto importado decretado por el fallecimiento de Kirchner en Argentina, la verdad por delante)  Pero, otra verdad por delante: No es más de lo que siempre han hecho con estas carajitas, sólo que esta vez lo hacen con un montón de cámaras de por medio para medio intentar quitar la imagen de inútil gastadera de real en frivolidades de lo más imperialistas, golpistas y fascistas que siempre deja este concurso.

l. Era demasiado pedir que alguien explicara que lo de "Miss Tierra" no era para un concurso esotérico diseñado por la gente del INTI acapara latifundios sino la versión del antiguo Miss Earth? Alguien salió en twitter a decirnos mentalmente incapaces o algo similar, no recuerdo el término exacto, y yo le contesto que NO tengo en mente los nombres ni las versiones previas de los millones de concursos de belleza, con atributo mundial, que se hacen en este planeta. La explicación ERA necesaria. Punto.

m. Mediocridad comercial. Tres tips y una pre tortura.

a. Las chismosas compra zapatos de Chikissima o no me acuerdo como era la marca. Balurdísimo.
b. Los yogurts de Nestlé con "cultivos lácticos" como ingrediente principal (lo que, exactamente, es lo que les aporta su condición de yogurts. De cómo destacar el ingrediente básico en CUALQUIER MARCA de ese producto)
c. Acero inoxidable Irrompible??????????????????????????????????? (de la cuña de cubiertos de una tienda de Maracaibo)
d. Tortura pre anticipada. Miss Mundo el sábado, a las siete y media (por ser en China) y anticipar aguantar a la desabrida de Laura Vieira. Si la carajita de acá no queda entre las semifinalistas, va a ser un muermo. Se pondrá lentejuelas y tacones a esas horas de la mañana de un SABADO?

En fin. Suficiente. Me faltan detalles, lo sé. Pero mi mente estaba muy lejos del concurso y aún lo sigue estando. Circunstancias de la vida: la familia está primero que los kilos de oropel.

Saludos,

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