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lunes, 25 de abril de 2011

De series y comparaciones.... (En realidad, por qué Mentes en Shock no funciona)


Nota previa: Esta nota la escribo inspirada en un comentario vía Twitter que me hicieron en estos días sobre mi revisión de "Mentes en Shock". 

Las notas de este blog salen vía Twitter apenas las publico. Esa conexión permite leer algunas reacciones inmediatas a lo que escribo y, ante la falta de ganas de ponerme a hacer bulla con el blog para que comenten en él (y debería!) es un interesante feedback. En la ocasión en que escribí mi revisión de Mentes en Shock, alguien me comentó vía Twitter (de hecho, la única persona que conozco que gustó de este serial, aunque si hago un rápido search en el mismo medio no le faltan televidentes a este serial) que había comparado demasiado este serial con su "madre"  Mental. Para no hacer largo el cuento de entrada,  releí la nota unas dos o tres veces y decido que en cierta forma, mi comentarista tenía razón.

Este....creo que se me fue la mano, pienso ese día. Y decidí aplicar mi siempre eficiente método de revisar series de televisión, basado en algunas premisas que he determinado en base a mi experiencia como seriéfila y que detallo a continuación:

a. El pilot no siempre es el mejor episodio de la serie, pero en este momento de series como arroz chino, es el más importante. Para mí, la función de cualquier pilot (Episodio piloto) de cualquier serie de televisión es venderte, de alguna manera, la historia y sus personajes. Hay Pilots fenomenales que pueden significar una audiencia (El de Lost, el de House, el de The Killing, el más reciente proyecto de AMC, por ejemplo) y pilots que pueden significar terminar tres episodios después e incluso menos (el caso más reciente en EEUU: The Paul Reiser show. La comedia del que fue protagonista de Mad about you, no le gustó ni a la mamá de Reiser)  Si el pilot no te motiva a seguir viendo la serie, lo más probable  es que no funcione. En estos tiempos en que hay tantas series, tienes que comenzar vendiendo tu historia desde el primer capítulo. Si ese episodio vende, puedes contar con que a alguien le habrá llamado suficientemente la atención para continuar la serie y soportar la pérdida de audiencia que suele ocurrir, inevitablemente, en el segundo capítulo. Hay pilots que pueden significar una audiencia. Si no recuerden el Don´t stop Believing con el que termina el Pilot de Glee....y que vendió la serie.

Claro, no siempre es cierto. El pilot de The Office es patético. Es, esencialmente, una copia del primer episodio de la serie británica y el culpable de que yo congelara los DVD de la serie por meses hasta que en algún momento de esos en que me siento generosa con el planeta, le concedí otra oportunidad a la serie. (Well, para ser exacta, toda la primera temporada de Office es floja, aunque yo rescato Diversity Day y Basketball) The Office USA mejoró un planeta en su segunda temporada, cuando decidieron asumir estilo propio y dejar de ser "la copia de". El Pilot de Friends es de lo más aburrido de la serie. El de 24 es somnífero hasta la náusea, pero introduce los elementos que te hacen continuar con la segunda hora, más cuando es una serie de historia continua. El de Mad Men se pierde un buen rato en la humareda de los Lucky Strike de Don Draper aunque medio se compone en los minutos finales. Por eso es que:

2. Concede un promedio de 3 a 6 episodios, posteriores al pilot, para estudiar la historia. Si el Pilot no te terminó de marear, pero la premisa de la serie aún te interesa, concédete ver unos cuantos episodios a ver como evoluciona. Si en ese tiempo la serie no acaba de gustarte, ni te termina de marear el grupo de personajes, dedícate a ver otra cosa porque esa serie jamás te mareará. Es un romance.

3. Enamorarse o no de una serie es como un romance: Hay series que te atraerán de entrada, por su temática, porque tienen "algo" que te gusta mucho, porque te gusta el protagonista,  por que sí (hay ocasiones en que una no entiende qué le gustó, pero te gusta, es válido, uno no siempre sabe por qué se enamora de algo/alguien)  Igualmente, hay series que nunca te van a interesar, no importa que tan famosa sea o cuanta gente la vea, porque la historia no funciona ni funcionará jamás para ti. Y no te sientas mal por eso. No ver lo que todo el mundo ve no es tan malo así.

4. Los romances con series se pueden terminar antes del Series finale, aka toda historia necesita terminar cuando tiene que hacerlo, no después. Sí, uno entiende que las series son un negocio, que pasar varias temporadas es chévere, pero las historias tienen un clímax....y después comienza la decadencia, lo que en EEUU se conoce popularmente como Jump the Shark. Ya expliqué en algún momento lo que significa ese término: el momento en que algo insólito/ridículo/increíblemente malo ocurre en una serie y donde inevitablemente comienza la decadencia. Cuando una serie dramática comienza a agregar elementos de Glee, por ejemplo, la situación creativa va palo abajo. Hay historias buenas que se desinflan en su temporada 2 (el caso mío con Desperate Housewives, de la que sólo me gustó una temporada: la primera)

Algunas veces, ALGUNAS, la serie da un giro novedoso y vuelve a estar chévere (Tipo séptima temporada de 24 después de la decadente y ladilla sexta temporada, Lost que también se compuso después de una desastrosa temporada 2) pero eso no ocurre siempre ni con todas las series. Entonces ocurren desastres como la octava de 24 (que tiene elementos decentes pero es malosa y su final está pervertido con la película maldita que no quiero ver en mi vida), la actual temporada de House (que sigue sin encontrar enfoque que darle al House post terapia: no se atreven a renunciar a los elementos psicóticos de la personalidad de este tipo, pero tampoco quieren que sea el House de la temporada 1. Defínanse, carajo), las últimas 2 temporadas de The Office, las cuatro últimas temporadas de Grey´s Anatomy, y le dejo los puntos suspensivos para que agregue cualquier otra serie a la lista de decadentes patéticas luego de pasar el clímax. No pretenderá que yo enumere la larga lista de series que me han acabado ladillando antes del final.

(...)

Así que sí. Una no siempre tiene la paciencia de llegar al Series finale. Y créame, es normal. Igual que es normalísimo limitarse a ver el Series finale a ver en qué carajo termina la historia.

Ah sí, déjeme colear ésto: The Office debería terminar con Steve Carell. No quiero ni pensar como va a funcionar este serial sin Michael Scott. Estoy a 2 semanas de averiguarlo.

5. No importa que seas la enésima serie de....... o la copia de........si tienes algo original en tu guión. Sip, hay doscientas series de amigos, otras trescientas médicas y cuatro mil de policiales/abogados/crímenes/afines.Pero si usted encuentra UN elemento novedoso, y sabe explotarlo, nadie se acordará que había doscientas series antes que la suya. House es ooooooooooooooootra serie procedimental médica más. La novedad? Su personaje principal no encaja en los estándares en que todos creemos deberían estar enmarcados los médicos. House odia a los pacientes y lo único que le interesa es el acertijo, no salvarle la vida a nadie ni hacer amiguitos entre sus colegas (pero la resolución de acertijos médicos y su interés por las actividades de sus colegas salva vidas y le hacen algunos afectos aunque lo disimulen). Eso la distinguió. Todos los que la seguimos quisimos averiguar por que un tipo tan repelente como Gregory House puede ser un genio en diagnóstico médico. Y por eso anda en siete temporadas.

Nadie apostaba un céntimo por Grey´s Anatomy (más en los años en que ER comenzaba a marcar su retirada), ni siquiera ABC que le dio un horario infame al inicio. Funcionó tan bien su enfoque personalista/telenovelero sobre un grupo de internos que aún está al aire, a pesar de los disparates argumentales/culebrónicos de los que a veces se adorna el serial de Shonda Rhimes (Y los berrinches extra/serie, los más recordados el de Isaiah Washington y los pataleos crónicos de Katherine Heigl).

The Killing es una versión de una serie danesa cuyo antecedente directo en EEUU es un clásico de las series llamado Twin Peaks. Garantizo que la serie tiene los elementos suficientes en actuaciones y libreto para no asociar el asesinato de Rosie Larsen con el de Laura Palmer. The Office USA fue un DESASTRE mientras trató de imitar a la versión UK.Ya lo dije arriba.

Creo que me expliqué con toda claridad. No todo el mundo puede conseguir un elemento realmente innovador. La mayoría de series son versiones de versiones de versiones de versiones de la primera serie que trataba del tema. El chiste? Explotar el elemento distintivo. Si no va a ser la serie xxxxx más de lo mismo.

6. Las malas copias son malas copias. No importa de donde vengan, que tan famoso sea el que las armó, o su cast. Esto se explica por sí solo. Un promedio del 60% de series en su primera temporada mueren por ser copias descaradas, no tener elementos distintivos, cast mal elegido, y no interesar al público. En esencia, todo eso se refleja en los ratings y por eso todas las series suelen terminar por lo mismo: BAJA AUDIENCIA. La gente, aunque muchos piensen lo contrario y una a veces se estrelle la cabeza contra el control remoto tratando de averiguar como ciertas series son más populares que otras, no es tan estúpida como algunos pretenden. Si usted pretende engañar a su audiencia, lo mandan al cipote. Así de simple.

7. El empeño español/latinoamericano de versionar "tropicalizando/españolizando" es tiempo perdido mientras no pasen del maquillaje. La mayoría de versiones "latinas" de determinadas series olvidan que:

a. Muchas de las series que versionan están aún al aire.
b. Cambiarle algunas cositas y el nombre, sin elementos distintivos, no hacen una serie nueva.
c. El cambio de acentos no pasa como cambio de elementos de la serie y menos como elemento distintivo. Si yo pongo a un tipo con el brazo inútil, ginecólogo, con acento maracucho, hablando pazguatadas socialistas, haciendo lo que le da la gana con los pacientes, y con pelo negro, la posibilidad de que usted recuerde a mi amigo Hugh Laurie en bastón sigue siendo ENOOOOOOOOOOOORME.
d. Las series gringas se ven por cable e Internet. Y la piratería, le duela a quien le duela, también existe todavía. La globalización, con todo lo criticada que es, es un hecho.

Porque no, vale. Yo no quiero ver la versión de Grey´s Anatomy en colombiano, una versión de House o como en el caso que me ocupará a continuación, Mental con algún que otro maquillaje y acento español. Tanta vaina que pasa en América Latina y no ocurre mejor cosa que versionar éxitos (o fracasos) gringos sin mayor novedad argumental. ¿Como coño no quieren que una compare?

Dicho todo ésto, y me como unos cuantos puntos adicionales porque ya este texto va largo, le cuento.

Después del Pilot de Mentes en Shock, decidí que sí, que me había pasado un poco en el tema de la comparación con su mamá gringa (que la serie admite es su base, está en los créditos, de paso)  y por ello decidí ver los episodios 2 y 3 (Esta serie no tiene títulos en sus episodios) a ver qué ocurría, basándome en mi experiencia en la que creo que a veces el Pilot no te muestra todo. Mi récord normal de aguante para cualquier serie como evaluadora es de 6 episodios, pero en el tercero Mentes en Shock terminó con mi paciencia. Ratifiqué todos y cada uno de los puntos de mi revisión del Pilot, que los episodios 2 y 3 sólo empeoraron. 

Mentes en Shock no funciona para mí porque mantiene los errores que hundieron a Mental:

a. Personajes muy cliché y mal armados. En este serial, los buenos son buenos, los malos son malos, y los que son bipolares...son bipolares. En ese caso hay como tres en la lista protagónica. Dos que más claro no lo pueden poner en pantalla (y que lo vería hasta un ciego) y uno que va por esa vía pero todavía mantiene cierta regularidad en su conducta. El resto son aburridamente limitados.

En algún lado de Internet me tropecé con un comentario de alguien sorprendidísimo por el giro que da uno de los personajes principales en el tercer episodio (me abstengo de comentarlo en beneficio de los que no han visto este serial. Spoiler, pues). Y me sorprendió, porque a mí no me hizo ni tilín.   Ese no es el tipo de cambios que quiero ver. Yo soy fanática de las sutilezas, de que en los episodios me vayan armando a los personajes (Sí, soy una enamorada descarada de ese elemento en Mad Men) Los cambios de personalidad de los personajes a lo mero macho apenas comenzando son sorpresas baratoides telenoveleras.  Esas cosas funcionan cuando tienes cierta familiaridad con la serie y con el personaje, pero no en el tercer episodio. Más que sorprendente, me da la impresión de que la serie trata de aguantar con la muestra a goticas de elementos de la personalidad de sus personajes, que me parece un elemento muy flojo de distinción con la serie base.

Las relaciones entre los personajes en sí son demasiado clichosas también. Y no sólo el punto de que Charo y León tuvieran una relación (Eso está en Mental!). No son sorprendentes. Falta interacción. Falta sutileza. Todo lo visto es tan radical y poco novedoso que aburre ( la relación de León y Román, por ejemplo!) Básicamente la serie lo que está dejando peligrosamente claro es que los personajes psiquiatras de esta historia están más locos que sus pacientes y apuntala horriblemente el cliché de la falta de profesionalismo de los médicos en instituciones públicas. Y no creo que eso sea lo que quiere vender la serie. Pero la radicalidad de sus personajes así lo está mostrando.

Ah, se me pasó. Al menos hay dos personajes invisibles. Es decir, fácilmente olvidables. No han mostrado nada interesante en tres capítulos que me los recuerde mientras escribo. Uno es el personaje de Michel Brown y el otro es el de la doctora que quería el puesto de León, tan invisible que no recuerdo ni su nombre en la serie ni el nombre de su intérprete.

b. Protagonista que no convence: En esto me extendí en mi revisión inicial y lo ratifico. Alejandro Tous está lindo y no dudo de sus credenciales de actor aún cuando no he visto otros trabajos, pero en esta serie le faltan las herramientas suficientes para venderme a un personaje que NECESITA por definición tener una doble cara (sin ser bipolar!): Carisma para atraer pacientes con sus métodos no tan estándar y los suficientes elementos que muestren el lado no tan grato/oscuro/perturbado de León Robles. Hasta ahora no pasa de ser un psiquiatra español algo excéntrico e inexpresivo. Terriblemente inexpresivo en tramos.

La búsqueda de Lola, elemento vendido en el Pilot como parte de la personalidad de este ser, no pasa de ser pasatiempo. Que el personaje se pase 5 minutos hablando de su conexión con su hermana no lo hacen más profundo. Supongo que es importante en la trama. Supongo. No lo han mostrado eficientemente. El eterno cigarrillo en la boca de León (Aunque acá seré justa, lo redujeron drásticamente en los episodios 2 y 3) es el símil perfecto del frasquito de Vicodín en el bolsillo de Greg House. Visto. Re visto. Demasiado visto.

c. Mal trabajo con el lado del procedimental. Para mí, la falla principal en esta serie.

Para quienes hemos visto series de ese estilo (todas las CSI, Criminal Minds, Grey´s Anatomy, House, etc, etc, etc) sabemos que el chiste de estas series se basa en equilibrar el interés en el caso del momento con la historia de fondo que continúa episodio tras episodio. Ninguno se puede comer al otro. Acá es donde Mentes en Shock acumula disparates como arroz chino. Los casos son:

- Inconsistentes y flojos.  Los cinco casos vistos entre el Pilot y el episodio 3 coinciden en lo mismo: Introducción floja, falta de interés, mala argumentación y pésima resolución. El interés del asunto se diluye a medio caso, lo que empeora aún más la flojera argumental para resolverlo sin recurrir a clichés y pendejadas. Básicamente, alguien  tiene algún problema psiquiátrico, León lo ve, inventan cuatro tonterías y lo resuelven facilito.

Sí,  todavía me tiene verde la resolución del caso de la carajita (venezolana. No recuerdo el nombre, solo que trabajó en un material de esos para adolescentes que nunca vi llamado Isa TKM) del segundo episodio que le tenía pavor a los celulares por una razón que jamás aclararon, porque me niego a aceptar la que puso la serie. La resolución fue tan estúpida como los aullidos histérico/ridículos de Ruddy Rodríguez, invitada del episodio de marras.

Y el caso del niñito del "episodio psicótico" tenía algo de consistencia.....  porque fue tan poco original que se lo copiaron INTEGRO de Mental. Episodio 5 o 6 de esta serie, ahora que escribo no me acuerdo. Las imágenes del video juego ERAN las de Mental. Creo haber notado sólo 2 elementos que cambiaron para que la vaina no fuera tan descarada, pero el libreto era casi oírselo de nuevo a Chris Vance. INTEGRO. No puede ser. ¿En qué planeta asumieron que parte de su público no vio la serie madre, dado que la dio el mismo canal y a la misma hora? Por qué se justifica una copia tan patética?

En fin, este elemento genera que en los tres episodios me haya pasado lo mismo. A la hora uno siente que o no entendió un carajo, o que se quedó dormido a media transmisión porque todo fue tan gafo y tan mal resuelto que no te deja nada. De paso intenté revisar los episodios 2 y 3 y preferí escribir este artículo genérico porque me resultaba difícil recordar los detalles de los casos en sí.

- Falta de asesoría médica: Yo no pido que estas series tengan el asesor médico/científico que tienen las series médicas en EEUU (Y The Big Bang Theory!) que hace que todos los guiones suenen lógicos y creíbles aunque sus intérpretes no tengan ni la más pt. idea  de qué están diciendo. Pero al menos trabajen esa parte en los guiones. No soy experta en psiquiatría (y acepto comentarios al respecto sobre eso) pero me da la impresión de que los nombres de las enfermedades o problemas son más los que usamos los seres humanos que no nos graduamos de siquiatría que los siquiatras reconocidos. Suenan demasiado inverosímiles. Motívenme a buscar algo sobre esas enfermedades, no se la pongan tan elemental a la gente. No les cuesta nada explicarlos y dejarle algo al público.

Si el caso del procedimental no me interesa, me voy a ladillar, lo que deja a la historia de soporte sin muchos alicientes.

d. ¿Dónde está el elemento distintivo? Ratifico con esto un comentario que hice en Twitter la noche en que transmitieron el 3ro. de la serie. Panas, una cosa es que te bases en y otra cosa es que te copies. Los libretistas y los actores juraron, antes del estreno de Mentes en Shock, que se basaban en Mental pero que no tenían nada que ver con Mental, que era distinto, que los guiones eran profundos y los personajes tridimensionales. Recuerdo al menos seis entrevistas que ratificaban ese cuento.

Mi pregunta....cuál es el elemento distintivo que hace la diferencia, si:

- Las premisas  básicas de la serie son las mismas que las que tiene la original.
- Los líos del protagonista son los mismos. Y la posibilidad de pensar en Greg House es tan válida con Jack Gallagher que con León Robles.
- Los casos son más o menos flojos y uno ya es copiado. Véase punto anterior.
- Los "elementos tridimensionales" de los personajes están mal montados.

Tres episodios y yo sigo sin ver en esta serie algo más allá de un Mental con acento español/latino.

Lo triste, es que está bien empacado. Hay una buena edición, el montaje y fotografía son bastante buenos, ya dije que el clip de entrada es bastante creativo, y en escenografía se nota que gastaron el dinero en hacer algo destacable sin parches, pero en tres episodios Mentes en Shock no ha mostrado nada que justifique seguir viéndola. No me seduce en lo más mínimo una serie con tanta falta de sutileza con sus personajes, sorpresas baratas, personalidades mal montadas y un procedimental sin interés alguno. Series como esa hay por coñazos en el planeta. Y yo he visto las suficientes como para no tener interés en ir más allá.

Es una lástima que buenos intentos con actuaciones más o menos decentes se pierdan en malos guiones. Y no es que las series gringas sean mejores. Las hay malas. Es que, simplemente, la serie tiene años de atraso y muchísimas fallas, aparte de basarse en un material que ya se sabe que no funcionó. El empaque es lindo, pero el contenido del paquete no justifica el costo.

Sí. Vamos a darle el beneficio de la duda:  A lo mejor la arreglan en el episodio 6, pero en un planeta repleto de series eso es UN ERROR garrafal que te puede costar la audiencia, porque nadie tiene paciencia para esperar que una producción corrija sus errores. Que lo digan los productores de Rubicón en AMC. Compusieron el desastre de sus primeros episodios, pero ya era demasiado tarde para que la audiencia perdida volviera en una noche con tantas alternativas como la del domingo en Gringolandia.

Es una lástima, repito. Pero hasta aquí llegué con esa serie.No es la primera, ni será la última serie que copia a....que dejo en el camino.

Saludos,

lunes, 11 de abril de 2011

Mentes en shock: O el shock de una mala copia sin sustancia en el bolsillo....

Alejandro Tous y Goya Toledo protagonizan esta nueva ficción. fox 


Nota previa: Prometí a un amigo de Twitter escribir una nota sobre esta serie, estreno de Fox Latinoamérica de esta semana. Cumplí mi promesa de verla y ahora cumplo con la promesa de revisarla.

Mentes en Shock. A ver como comienzo a escribir ésto que no se lea tan feo.

Hace un par de años atrás, Fox se asoció con Fox Latinoamérica (específicamente con Colombia) para desarrollar Mental, un drama Médico (en un año donde los dramas médicos aún funcionaban y tenían fanáticos como arroz chino: Grey´s Anatomy, Private Practice y House) en el campo de la psiquiatría que protagonizaba Chris Vance (el Whristler de Prison Break). Mental contaba la historia de Jack Gallagher, un psiquiatra británico, mudado a Los Angeles desde Vermont para hacerse jefe de psiquiatría de un hospital cuyo nombre se me fue de la mente, cuya atención particular a un paciente y su relación con la Directora del hospital (Nora ya no me acuerdo que) le hacían ganarse el puesto de jefe sobre otros médicos más políticos o profesionales que juraban que eran más chéveres/mejores profesionales/mejores politiqueros/más lindos y se merecían el cargo.

El tipo en cuestión parece tener una habilidad sobrenatural para llegar al punto exacto que genera el problema psiquiátrico de sus pacientes, aparte de tener unas costumbres excéntricas que no son bien vistas por sus colegas menos eficientes-más envidiosos. Pero como no podía ser de otra forma,  el tipo tiene su propio lío, representado en una hermana gemela que, como no podía ser de otra forma, tiene problemas psiquiátricos y que desaparece de su casa. Y el tipo se vuelve loco buscándola. Y cuando la consigue, por supuesto se olvida de la ética, que los médicos no atienden a su propia familia, el patatín y el patatá.

Cámbiele los nombres y algunos detalles a la descripción anterior, españolice los acentos de los protagonistas y tendrá Mentes en Shock, lo nuevo de Fox por estos días. El ser una copia más o menos edulcorada de Mental es mi primer punto en contra de este nuevo serial, coproducción de Fox España y Fox Latinoamérica, sobre todo desde que:

a. Mental fue cancelada por la razón A-1 de muerte de todo serial que se precie en Gringolandia: Baja audiencia.
b. Mental no tenía nada particular en el bolsillo y por eso ocurrió lo indicado en el punto a.. Sí, como no, Chris Vance era bastante carismático y el chico merecía mejor suerte desde su gran Whistler en Prison Break, pero el resto del cast no lo ayudaba en nada y la historia menos. Lástima, porque Jackeline Mc. Kenzie no es mala actriz, menos Annabella Sciorra....Pero el resto daba pena por lo escaso de sus argumentos y habilidades actorales.
c. El que en el Pilot parecía una versión en psiquiatra de Dr. House (por lo atípico) al final ni era Dr. House, ni era el super psiquiatra, ni era un cipote. Las historias eran a cual más aburrida, y el sub fondo de historia del Dr. Gallagher tenía menos atractivo que oír una cadena con Chávez hasta el amanecer: NINGUNO.
 d. El guión del pilot de Mentes en Shock no mejoró en nada los problemas de Mental.
y e. Estamos de series médicas hasta el mismísimo.....sitio donde la espalda pierde el nombre. Si no me van a contar nada nuevo, ¿para qué carajo?

En fin. Básicamente alguien se quedó con ganas de la historia de Mental y trató de hacer una nueva versión para este lado del planeta. PEEEEEEEEEEEEEEEEEERO, en un planeta lleno de series médicas, donde las principales se ven acá y en España sin mucha distancia con gringolandia, donde ya todos estamos un poco saturados de médicos con problemas, casos a cual más atípico e historias cuyo interés no pasa de pasatiempo, gastarse los reales en un serial como éste, sin nada distintivo ni novedoso en el género, es una pérdida de tiempo y dinero.

Todavía andan por ahí Grey´s Anatomy y House. Cada día peores y menos funcionales (desde que Shonda Rhimes decidió convertir por un episodio Grey´s en Glee´s Anatomy, ya se imaginarán lo bajo que ha caído la gente del Seattle Grace Hospital, y House no es que está mucho mejor. Aún me entretiene, pero ha perdido magia por carajazos), pero ahí andan. Está Nurse Jackie que es un House enfermera, pero bastante distintiva y divertida. Y ni hablar de la pérdida de tiempo que representa este tipo de material para los seriéfilos como yo. Una quiere historias bien contadas que te atrapen, no cuentos que ya te echaron alguna vez sin mayor interés.-  

Mentes en Shock es más de lo mismo. Y aunque bien empacada, y aceptablemente trabajada, le falta emoción, interés y novedad. No hay un elemento que seduzca lo suficiente para continuar viéndola. Y eso en un planeta donde hay series por coñazos, es grave. MUY GRAVE. Si la historia no se vende desde el Pilot, corre el riesgo de que el público la mande al carajo antes de que muestren las diferencias con Mental. Vuelta a lo mismo: Hay demasiadas series, demasiadas ideas y demasiadas ganas de ocupar puestos de actuales series mega famosas. Y si no te distingues desde el principio te pasa lo de Rubicón: Te mueres en la primera temporada, por mucho que te compongas en el episodio 13.

Lo bueno y lo malo del Pilot de Mentes en Shock a continuación.

Lo Mejor:

Par de puntos. El primero, la filmación tipo cinematográfico, una edición de fotografía muy buena y una escenografía/musicalización más que decente. Técnicamente es impecable y se nota que se gastaron los reales montando un producto bastante bueno a la vista.  Al menos no se pasaron de tacaños. Es una lástima que eso no se refleje en el libreto.

Y lo segundo, buena parte de las actuaciones. Alejandro Tous y Goya Toledo (aka León Robles y Charo Ríos en la serie, respectivamente) no son malos actores, y cumplen aún con un guión bastante limitado (por mucho que los libretistas pretendan vender tridimensionalidad de sus personajes y profundidad de los médicos....que yo no sentí ni de vaina). Tous tiene ciertas limitaciones como actor, pero en esencia no hace tan mal trabajo como para criticarlo: mis objeciones en la otra parte de esta revisión.

Luis Roberto Guzmán no es que me convenció en demasía, pero tampoco lo hace mal.  Se convirtieron en el único aliciente para ver la hora entera sin acabar durmiéndome un sábado en la noche aburrida en casa y con malestar femenino mensual.

Y un tercer punto: el opening. Una vaina en computadora bastante bien montada.

Adiciono, pero esto es más placer visual que criterio de revisora, que el Tous está buenote y eso siempre se agradece.


Lo peor: 

Todo lo demás.

a. En un artículo de El Universal sobre esta serie, los libretistas hablan de una serie más "latina", personajes complejos y tridimensionales y una historia distinta a la de Mental. Que Mental era muy inocente y ésta más compleja.  Quiero que alguien me explique qué era lo distinto entre una y otra, porque un repaso del Pilot de Mental (Cuevana, qué útil es esta paginita!) me dejó aún más claras las similitudes entre ambos materiales. Y todavía estoy buscando lo complejo en el Pilot de Mentes en Shock.

Es la misma vaina:  el siquiatra con métodos atípicos no muy apreciados por los colegas, que se impone como jefe por amistad y relación íntima con la antigua jefa, que se enemista con sus colegas desde que lo ven por sus métodos distintos a los estándares, que tiene una hermana gemela con problemas psiquiátricos que esencialmente lo volvieron la estrella de la psiquiatría porque el tipo necesita ayudarla a que se recupere, que tiene también sus pequeños vicios....exactamente, qué es lo que la diferencia de Mental? Muy poco. El acento español y poca cosa más. Ah, que la hermana no es esquizofrénica sino que tiene un síndrome cuyo nombre no recuerdo por el que no reconoce a la gente cercana y piensa que son impostores. Que la residente tiene tendencia a autoflagelarse y consume anfetaminas, la original en Mental era lesbiana. Que si el doble de Carl tiene una historia aún más oscura de fondo. Ok, chévere, pero nada de eso se ve como diferencias significativas.  Esencialmente, es más de lo mismo que generó una serie que, de paso, no funcionó. Si existe algo de complejidad, no me lo vendieron en el Pilot. CRASO ERROR.

El problema es que tenemos rato viendo series con argumentos más o menos similares. Y en lugar de apelar a creatividad y buscar ideas, se agarraron de los mismos clichés y de las mismas rutinas de todas las series médicas que se precien y aún están al aire. Nada realmente nuevo ni atractivo para el espectador saturado que quiere ver otras ideas en pantalla.

b. La falla de Chris Vance en Mental pasaba por su escasa variedad en expresión actoral (algo parecido al problema de Joseph Fiennes en la fallecida Flash Forward) el tipo sólo tenía dos caras: una por la que siempre parecía estar despreocupado y como veinte años sobre las cosas, no importa que tan enrollado fuera el caso que manejaba, y otra de preocupación. No había más matices. En el Pilot era gracioso, pero a medida que transcurrieron los episodios acabó volviéndose un muermo sopóncico demasiado aburrido.

El problema de Alejandro Tous como León Robles es aún peor: fingir un personaje profundo cuando nada más se tienen dos caras y ninguna de ellas expresa un cuerno. Es lindo, pero terroríficamente inexpresivo y no era el personaje, sino su intérprete. El tipo no me convenció ni aquí ni en la eternidad de que es un gran psiquiatra y de sus problemas personales y crisis profesional. Solo se pasó con un cigarrillo en la boca por acá y por allá cual House con el frasquito de Vicodín (en ese hospital no prohiben fumar o qué?)

c. El exceso de explicaciones. Alguien consideró que si los protagonistas se pasaban diez minutos contándonos de sus antecedentes nos íbamos a dar por enterados y nos sentiríamos mejor. Fue un desastre, porque terminó con el ya escaso interés del episodio. Para eso es la combinación de imagen con diálogo. Demasiada paja sin interés y peor, que adelantó los tres elementos por los que permanentemente pasará el protagonista: Atender casos a su manera, pelearse con los colegas que no lo vieron bien y andar permanentemente preocupado por la hermanita loca y perdida. Prefiero descubrir las cosas, si no les importa. Y si tienen 13 episodios, no me cuenten tanto en el Pilot. Si no me interesa, me pierden como audiencia.
Foto: FOX

d. El caso (básicamente este es un serial procedimental con historia de fondo, idem que todos los que andan por ahí)  no tenía mayor interés, estaba pésimamente mostrado y resuelto con muy pocas ganas. Ni siquiera el dramático intento del tipo en la gasolinera logró moverme más allá del bostezo. Y si el caso no te mueve, menos te interesa lo demás. Para que un caso de un procedimental te mueva te tiene que causar intriga. La de éste la mataron a medio episodio.Lo peor: El tipo supuestamente poderoso. Se desplomó en menos de 5 minutos y sin elementos de convicción. Que rico tan patético.


Puntaje:

Si usted no es fanático habitual de las series médicas y no vio Mental, puede ser que este material le llame la atención, se ahorre leer subtítulos y termine hasta interesándole. Está bastante bien empacado y honestamente, supera en calidad visual a unos cuantos intentos de por este lado del planeta. No está tan mal actuado tampoco.

Pero si usted es televidente habitual de cualquier serie médica de las que andan en pantalla aún en el cable, CUALQUIERA de ellas, ahórrese el trabajo porque acá no va a encontrar nada nuevo. A Mentes en Shock le falta mucho para causar un shock y si el primer episodio no te motiva a ver el segundo, algo anda mal. Acá falta mucha creatividad, un elemento distintivo /tanto de su mamá Mental como de todo el carajazo de series médicas gringas, españolas y de Pekín) y mostrar los méritos que supuestamente tiene a nivel de libreto. Cuéntenme menos y creen más intriga. A Tous le falta mucho para venderme a un médico más psicótico, ideas, creatividad y lo que la distinga de otras series del género médico. Más de lo mismo, en definitiva, y el pilot me vendió muy mal la historia. 4/10 para no ser tan cruel, pero este va a pasar a la lista de vainas que ver cuando no haya nada mejor en el cable. Y eso es lo peor que puede pasarle a una serie que aspira a que uno se la tripee todas las semanas.